Obama intenta neutralizar la crisis. (EFE)
Obama intenta neutralizar la crisis. (EFE)

En un intento por neutralizar la crisis política que atraviesa su Gobierno, el presidente anunció la renuncia del principal funcionario de la Agencia Tributaria estadounidense (IRS por sus siglas en inglés), Steven Miller, luego del escándalo suscitado al descubrise que la agencia examinó con más celo del habitual las solicitudes de exención de impuestos presentadas por grupos políticos conservadores.

El mandatario anunció que el secretario del Tesoro Jacob Lew pidió y aceptó la renuncia de Miller. Aunque no hizo críticas púbicas contra él, habló de la conducta "imperdonable" de empleados del servicio de recaudación de impuestos e indicó que era urgente un nuevo liderazgo en la agencia.

"Estoy disgustado por esto", aseguró al decir que el pueblo estadounidense tiene derecho a sentir enojo también.

"No toleraré este tipo de comportamiento en ninguna agencia y especialmente en el IRS, dado el poder y alcance que tiene sobre todo en nuestras vidas", manifestó Obama en un mensaje televisado desde la Casa Blanca.

¿QUÉ SUCEDIÓ?El viernes, un funcionario de la agencia reveló durante una reunión de abogados fiscales que habían seleccionado al y otros grupos conservadores para un escrutinio adicional de sus solicitudes para la exención de impuestos.

Esto ocurrió durante las elecciones legislativas de 2010 y los comicios presidenciales de 2012.

El está investigando una potencial violación a los derechos humanos en el IRS, informó el miércoles el secretario de Justicia Eric Holder. Otros potenciales delitos incluyen hacer falsas declaraciones a las autoridades y violar la Ley Hatch que prohíbe a los empleados federales participar en actividades políticas, indicó el fiscal general.

En tanto, representantes de los grupos de derecha afectados anunciaron que prevén presentar al menos 17 demandas contra el IRS, la entidad recaudadora de impuestos en EEUU.