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Eduardo Ferreyros,Al.Mercadoeferreyros@peru21.com

Esta discriminación, que busca promover el desarrollo de una flota carguera nacional, limita la libre competencia e impide, en la práctica, que podamos transportar mercadería entre los puertos nacionales. Mientras tanto, el transporte terrestre es cada vez más congestionado y caro. Las restricciones a las naves de bandera extranjera para el cabotaje limitan la oferta de transporte de carga en el país, perjudican la interconexión de las regiones del Perú y su desarrollo económico. Los perjudicados con estas normas discriminatorias son los usuarios de estos servicios y, por ende, todos los peruanos, los consumidores. La ley no ha logrado su objetivo, no tenemos una naviera local con capacidad de transportar mercadería entre nuestros puertos. Estados Unidos discrimina también a favor de sus navieras, pero ellos tienen más de 400 buques operando dentro de su frontera.