Para el café, tomar diario un número regulado de café sin leche o azúcar ayuda a la inmunización del sistema y prevenir la demencia. También calma el apetito para aquellos que desean regular su dieta. Puede ayudarnos a concentrarnos, pero si no tenemos cuidado también puede provocar aumento del ritmo cardiaco, ansiedad o falta de sueño. Para esos casos, el café descafeinado es una buena opción para evitar los efectos secundarios, mientras aún mantiene los efectos saludables del café.