(Reuters)
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Los rumores de una boda este fin de semana entre y han atraído a varios hombres de prensa al palacio de la pareja en el sur de Francia, a pesar de que las autoridades locales dijeron que no les había llegado ninguna solicitud de licencia de boda.

Sin embargo, las medidas de seguridad se han tornado cada vez más estrictas en el Chateau Miraval, que la pareja compró en 2008.

Hasta el momento, los detalles que han salido a la luz revelan que aproximadamente serán 20 invitados los que asistirán al lugar, entre los que se encuentra el actor .