La medida será temporal. (AP)
La medida será temporal. (AP)

DAMASCO (AFP).– Los observadores de la ONU suspendieron ayer su misión en Siria debido al aumento de la violencia, que dejó al menos 48 muertos en las últimas horas, e hizo un llamado de socorro para salvar las vidas de centenares de familias acorraladas bajo las bombas en Homs.

"Debido al aumento de la violencia en estos últimos diez días (…) y de los riesgos en que nos encontramos, la misión de los observadores suspende sus actividades", informó su responsable, el general Robert Mood, en un comunicado.

Los cerca de 300 observadores presentes en Siria reanudarán sus labores "cuando la situación lo permita".

Los observadores llegaron a Siria a mediados de abril para vigilar un alto el fuego que el presidente sirio, Bashar al Asad, no respetó.