NO DIO CARA. Vásquez estuvo cubierto con una manta durante su traslado a Piedras Gordas I. (Alberto Orbegoso)
NO DIO CARA. Vásquez estuvo cubierto con una manta durante su traslado a Piedras Gordas I. (Alberto Orbegoso)

¿Remordimiento o estrategia? Minutos antes de ser trasladado al penal de máxima seguridad Piedras Gordas I, en Ancón, el descuartizador Ricardo Vásquez Mori (36), le dictó a su abogado una carta dirigida a Ana Anci, madre de su expareja y víctima Enrique Armestar (26), en la que se mostró arrepentido por su horrendo acto.

"Le escribo para pedirle perdón por todo el dolor que le he causado… Yo asumo las consecuencias de mis errores y mis malas decisiones, las que me llevaron a ocasionarle a usted, a su esposo y a mi madre el sufrimiento que hoy padecen", dice la misiva, que fue proporcionada por su defensor, Felipe Ramos.

En el documento, Vásquez Mori sostiene que todos los días reza por "el alma de Enrique, y espero que, desde el cielo, él también me perdone".

Sin embargo, insistió en negar el crimen. "Al igual que usted, yo también espero que se sepa la verdad. Yo no maté a Enrique… Que sean los jueces los que decidan cuál será mi suerte", refiere el periodista.

GUARDÓ SILENCIOVásquez Mori abandonó la carceleta del Poder Judicial en medio de un gran despliegue policial. Permaneció callado. Su rostro estaba cubierto con una manta.

Por pedido de su abogado, Felipe Ramos, el acusado fue conducido a un penal de máxima seguridad ya que, según el letrado, varios reclusos de penales querían atentar contra su vida, pues el caso ha generado mucha conmoción social.

También volvió a decir que su cliente es inocente y amenazó con denunciar al director de la Policía, Raúl Salazar; al jefe de Antropología Forense de la Morgue Central de Lima, Danny Humpire, y a otros peritos por asegurar que Armestar murió asfixiado. Les dio un plazo de 24 horas para que se disculpen.

SABÍA QUE

- Ningún familiar de Ricardo Vásquez estuvo presente en el traslado.

- José Ramos, abogado del descuartizador, aseguró que todos los órganos de la víctima –incluyendo el corazón– ya han sido encontrados.

- José Ocampo, defensor de la familia de la víctima, mostró su malestar porque, hasta la tarde de ayer, no se les permitía retirar los restos de Enrique Armestar, a pesar de que ya existía una orden del juez.