PRIMER ROUND. Roncagliolo, flanqueado por Wagner y por García Belaunde, en el último día de la jornada peruana. (Juan Ponce/USI)
PRIMER ROUND. Roncagliolo, flanqueado por Wagner y por García Belaunde, en el último día de la jornada peruana. (Juan Ponce/USI)

En su segundo día de alegatos ante los jueces de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, el Perú demostró, con inobjetables pruebas jurídicas, la debilidad de la posición de Chile –que pretende hacer creer que ambos países suscribieron un acuerdo de límites marítimos– y dejó plenamente establecido que el vecino del sur nunca se preocupó por este tema sino hasta que el Estado peruano empezó a reclamar.

Michael Wood, abogado británico que forma parte del equipo jurídico peruano, puso en evidencia que Chile admitió, nada menos que en 1964, años después de la suscripción de los acuerdos pesqueros de 1952 y 1954, que no existía límite marítimo con Perú.

Dijo que en el Dictamen Jurídico Bazán, que fue elaborado por un asesor de la Cancillería chilena a pedido de la Dirección de Fronteras de Chile, se señala que "en el Punto IV de la Declaración de Santiago (1952) no existe un pacto expreso para determinar las fronteras laterales de los mares territoriales respectivos".

No solo eso. En ese dictamen –agregó– se indica que el artículo 1 del Acuerdo de 1954 "no supone un pacto en virtud del cual las partes hubieran establecido una frontera marítima y que no ha podido determinar cuándo y de qué manera se llegó a dicho acuerdo".

Wood hizo referencia a otros documentos presentados por la defensa chilena, como los acuerdos de 1968 y 1969, para la colocación de faros en la zona costera; un decreto del Ministerio de Agricultura de Chile, de 1959, que reglamentaba los permisos y autorizaciones a las embarcaciones extranjeras de pesca, y un decreto de 1963 que aplicaba a la zona marítima de las 200 millas, y remarcó que ninguno de ellos se refiere a la frontera marítima con Perú.

Por ello es que el británico manifestó que "si los argumentos de Chile se ponen bajo la lupa, desaparecen. La frontera marítima internacional no se puede basar en arenas movedizas de esa naturaleza".

CAMBIARON MAPASOtro punto contundente en la presentación de ayer fue la cartografía chilena. Rodman Bundy puso en evidencia que durante 40 años –entre 1952 y 1992– los mapas chilenos no representaban una frontera marítima con Perú y que empezó a "fabricar" una, de manera "tardía e interesada", luego de que Lima planteara una negociación en 1986.

El abogado estadounidense remarcó, además, que Chile introdujo cambios relevantes en sus mapas para ajustarlos a sus aspiraciones, haciendo caso omiso al Tratado de 1929, que establece que la frontera se inicia en el Punto Concordia y no en un punto tierra adentro (Hito 1).

Indicó que el país demandado presentó mapas que tenían dos cambios fundamentales: borró la parte de la frontera terrestre que está entre el Hito 1 y la costa, y añadió una línea punteada, siguiendo el paralelo de latitud, para sugerir la existencia de una frontera marítima.

"Cuando empezó a presentar ese paralelo de latitud como límite marítimo, (Chile)se vio obligado a eliminar el final de la frontera para camuflar el hecho de que la línea marítima que alegaba que existía no tenía su inicio en el punto en que la frontera terrestre llega al mar", replicó.

ROMPECABEZASEl abogado británico Vaughan Lowe sostuvo que Chile intenta "reescribir la historia" cuando pretende hacer creer que la Declaración de 1952 fue un tratado que fijó la frontera marítima. Explicó que la cuestión de las delimitaciones marítimas internacionales no figuraba en la orden del día de la conferencia en la que se aprobó dicho acuerdo pesquero. Agregó que no existen documentos que relaten una negociación sobre la frontera marítima y que tampoco hay un tratado que especifique la trayectoria de la misma.

"Es como si Chile presentara un puñado de elementos de un rompecabezas y dijera que, al juntar estos distintos pedazos, va a ver la imagen completa. El problema es que los pedazos vienen de distintos rompecabezas", remarcó.

A su turno, el coordinador del equipo internacional, Alain Pellet, aseveró que es "inaceptable e impensable" una delimitación por la línea paralela "que viola el principio de no solapamiento" y cuyo resultado es absolutamente inequitativo pues amputa 67,000 km2 de mar que le pertenecen al Perú. Y también, dijo, resultaría "aberrante" sostener que nuestro país haya podido renunciar a 28,000 km2 del triángulo exterior que está dentro de sus 200 millas. "El silencio obstinado que guarda Chile respecto de la falta de equidad de la línea paralela es muy elocuente", añadió.

DATOS

- El abogado italiano Tullio Treve resaltó que, en 1986, cuando el Perú planteó una negociación, Chile respondió que la cuestión sería "estudiada en su debido tiempo". Si realmente hubiera habido una delimitación marítima –agregó–, habría respondido que no había nada que negociar porque el tema está solucionado.

- Perú mostró ayer que Chile movió una boya de monitoreo de tsunamis al triángulo externo, que se encuentra dentro de las 200 millas peruanas, para decir que esa zona es altamar.

- Rodman Bundy remarcó que el acuerdo de delimitación marítima entre Chile y Argentina es totalmente distinto a la Declaración de Santiago de 1952.

- El abogado estadounidense también recordó que este acuerdo no creó la frontera marítima entre Perú y Ecuador –como pretende Chile–, sino las Notas Diplomáticas que ambos países intercambiaron el 2 de mayo de 2011.