Por primera vez se registra donación de piel humana en beneficio de niños quemados. Foto: Minsa
Por primera vez se registra donación de piel humana en beneficio de niños quemados. Foto: Minsa

Por primera vez, el (INSN) San Borja, del (Minsa), recibió la donación de piel humana de un donante cadavérico peruano, cuya familia accedió a donar la piel de su ser querido para ayudar en el tratamiento de los pacientes con quemaduras graves.

Para la jefa de Banco de Tejidos del INSN San Borja, Dra. Leyla Meléndez Álvarez, se trata de un hecho histórico que representa el punto de partida para comenzar a practicar la cultura de la donación de piel humana (epidermis) que permitirá salvar la vida de niños y adolescentes con quemaduras por encima del 20 % de su superficie corporal.

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La primera donación de piel se concretó la última semana de diciembre de 2023 y mediante la gestión del equipo de Procura del INSN San Borja se logró sensibilizar a la familia del donante que accedió a ceder este órgano convirtiéndose en la primera persona voluntaria para la donación de piel cadavérica. Un equipo multidisciplinario se encargó de la extracción de la piel que fue trasladada a Banco de Tejidos bajo estrictos protocolos de seguridad.

La piel extraída es colocada en una ultra congeladora a –70°C para su conservación, posteriormente, pasa por un proceso complejo de glicerolación y finalmente por una fase de irradiación para la eliminación de microorganismos patógenos, con lo cual se asegura la esterilización de la piel donada. Este proceso dura entre 30 a 45 días.

Una vez culminado el proceso de esterilización de la piel humana, está apta para ser usada en los pacientes con quemaduras graves que requieren estos apósitos temporales de piel como parte de su tratamiento para su recuperación.

La Dra. Meléndez explicó que la piel cadavérica donada se extrae de la espalda y glúteos respetando la estructura corporal del donante. “Quiero decirles que no se desfigura a la persona, nosotros respetamos el dolor de los familiares que aún en medio de la tristeza de perder a su ser querido se quedan con la satisfacción de que los tejidos y la piel de su ser querido puede beneficiar a alguien que está sufriendo”, dijo la especialista.


Se puede salvar la vida de hasta 4 niños

El INSN San Borja recibe al año entre 300 a 400 niños con quemaduras graves, de los cuales más del 70 % son por líquido caliente, seguido de fuego directo y pirotécnicos. La mayoría de estos pequeños necesitan apósitos biológicos para asegurar el proceso de recuperación, por ello, este centro pediátrico busca promover en el país la donación voluntaria de piel humana cadavérica para mejorar la salud de los pacientes pediátricos.

Es preciso señalar, que el Banco de Tejidos del INSN San Borja es el único centro acreditado en el país para el procesamiento de apósitos biológicos como parte del tratamiento de pacientes con quemaduras graves.


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