Pacientes señalan que pueden ver “flashes de luz”. (BBC)
Pacientes señalan que pueden ver “flashes de luz”. (BBC)

Una retina electrónica logró devolver parte de la visión de dos hombres que padecían de ceguera total debido a una enfermedad degenerativa, según indicaron los responsables del primer test clínico de esta tecnología en el .

Un grupo de cirujanos del de Londres implantaron detrás de la retina de los pacientes un microchip de apenas tres milímetros, que transforma la luz que penetra en el globo ocular en impulsos eléctricos que el cerebro es capaz de reconocer.

La retina electrónica cuenta con 1,500 diodos fotosensibles que actúan como los píxeles de una imagen digital y transmiten dicha información a través del nervio óptico, al que están conectados.

Según lo que describieron los pacientes que se sometieron a este experimento, el dispositivo les permite percibir "flashes de luz", más que una visión convencional, algo que, por el momento, les facilita ver objetos de color blanco sobre un fondo negro.

En ese sentido, Chris James y Robin Millar –quienes recibieron los implantes a mediados de abril– señalaron a los investigadores una serie de efectos inesperados que Robert MacLaren, profesor de Oftalmología en la , describió como "extraordinarios".

Uno de ellos aseguró a los médicos que ahora tiene "sueños en color", algo que no le sucedía desde que perdió la visión debido a la retinosis pigmentaria que padece. Asimismo, narró cómo es capaz de situarse en una habitación y detectar de dónde procede la luz que ingresa por las ventanas.

"Desde que encendieron el dispositivo puedo detectar la luz y distinguir la figura de ciertos objetos, es esperanzador. Parece que se ha despertado una parte de mi cerebro que estaba dormida", narró Millar, un productor musical de 60 años.

"Es algo que quizás no resulte asombroso a otras personas pero, para un invidente, ser capaz de orientarse por sí mismo en una habitación, reconocer dónde están las puertas y las ventanas es algo singularmente útil", afirmó el especialista.

Por su parte, Tim Jackson, cirujano en el King's College Hospital, subrayó que el tratamiento se encuentra todavía "en las primeras etapas", si bien está destinado a "mejorar en gran medida la vida de las personas con retinitis pigmentaria".

Los responsables del estudio, en el que se implantarán chips similares a otros 10 pacientes británicos, indicaron que esta tecnología podría adaptarse en el futuro para tratar las formas más comunes de ceguera progresiva; aunque por el momento, solo se ha probado en pacientes con , una condición hereditaria que afecta a uno de cada 4 mil europeos.