(USI)
(USI)

El colesterol alto, la hipertensión y otros factores de riesgo pueden producir un estrechamiento y endurecimiento de las arterias, lo cual también se conoce como arterioesclerosis.

Esta enfermedad se caracteriza por causar diversas complicaciones: aumenta la probabilidad de tener un accidente cerebrovascular o un ataque cardíaco, así como sufrir problemas en los riñones, por citar algunos ejemplos.

¿QUÉ HACER?No hay cura para la arterioesclerosis. Los tratamientos son farmacológicos y se orientan a evitar el progreso de la patología. Es por ello que la prevención resulta fundamental.

En tal sentido, es necesario señalar que las principales razones que permiten el desarrollo de este mal están vinculadas a determinados hábitos. A los malos hábitos, para ser precisos: el consumo excesivo de comida chatarra, la falta de ejercicio, el tabaquismo, entre otros. Todos estos factores influyen notablemente en el deterioro progresivo de las arterias.

Por tanto, la dieta sana, el ejercicio constante y el no consumo de tabaco, sumado a un monitoreo oportuno del colesterol, resultan armas propicias para no sufrir esta enfermedad. No se descuide.