Con la llegada del frío a la ciudad, es inevitable reflexionar sobre el cambio climático y sus impactos. El descenso de las temperaturas nos recuerda la urgente necesidad de adaptarnos y protegernos adecuadamente para que, de llegar la ola de frío, nos agarre preparados.

Hemos vivido una larga temporada caliente que trajo consigo olas de calor que pusieron en evidencia la vulnerabilidad de la ciudad de Lima. Y así como la ciudad capital no está preparada para el excesivo calor, tampoco lo está para el frío. De hecho, llevamos años combatiendo emergencias producto de los friajes que azotan, no solo los territorios alto andinos, sino también zonas en la capital.

Según el documento “Clima y resiliencia en la mirada urbana: reporte de percepciones sobre cambio climático y riesgos en Lima y Callao” a un 43.5% le preocupan los huaicos, este porcentaje se eleva a un 50% en el caso de mujeres, mientras que esta preocupación en hombres es de solo 36.2%. En el mismo estudio, se refleja que el 64% de habitantes está preocupado por el calor extremo en el lugar donde vive y un 48% de personas en Lima y Callao está preocupada por las inundaciones. Así también, mas de la mitad de limeños y chalacos están preocupados por la ocurrencia de sequías.

El cambio climático no solo trae olas de calor extremo, sino también cambios bruscos en las estaciones, como el calor que se perpetúa o el inicio temprano del frío. Es esencial entender que nuestra responsabilidad individual y colectiva en la mitigación de este fenómeno es crucial. Desde adoptar prácticas sostenibles hasta promover políticas medioambientales más sólidas, cada acción cuenta en la lucha contra el cambio climático. Además, debemos estar preparados para enfrentar las nuevas realidades climáticas, como el frío que ya está llegando, mediante la adopción de medidas de protección adecuadas y la promoción de una cultura de cuidado del medio ambiente y de nosotros mismos.

La infraestructura urbana con la que cuentan nuestros barrios debe adaptarse no solo para mitigar los efectos del cambio climático sino también para ofrecernos condiciones más confortables en nuestra vida cotidiana. Para ello, es necesario formar a los funcionarios públicos para que puedan implementar estrategias de adaptación climática. Y es por ello que hemos desarrollado un mini curso sobre cambio climático y ciudades, gracias al apoyo del programa Alumni TIES del Departmento de Estado de los Estados Unidos.

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