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Aldo Mariátegui,Ensayos impopularesamariategui@peru21.com

No lo creo. Doce mil dólares o la cercanía al poder no se dejan así nomás. Es más, apuesto a que Humala chasquea los dedos y estos regresan. ¿O Sinesio López no volvería a ser oficialista si le ofrecen ser otra vez director de la Biblioteca Nacional? ¿Lynch no volvería a la embajada en Argentina? ¿Los Ciudadanos por el Cambio al oficialismo? ¿Las ONG caviares no bailarían por consultorías estatales (como lo hicieron con Fujimori)? Miren nomás cómo La Primera se traga, calladita, el sapo y sigue oficialista. Por favor, ya estamos viejos para tontos. Chamba es chamba. Pero la verdad es que no me imaginaba que Humala iba a exteriorizar tanto franco desprecio hacia la izquierda, sus "tontos útiles" para llegar al poder. Lo mismo que Fujimori, los usó sin asco. Y como Fujimori, Humala los considera unos intelectualoides sobrados, oportunistas, dogmáticos e inútiles, algo que no está lejos de la verdad. Fue un deleite leer ayer a Rocío SS en plan de viuda llorona de Humala. ¡Allí está, hijita, tu recompensa por soslayar lo del 'Capitán Carlos' para que este gane en la segunda vuelta! ¡Jua, jua, jua! ¿Acaso JDC no se subió al carro de Humala, de-sesperado por ser congresista, después de todo lo que le dijo en la campaña del 2006? Apostaron a un Chávez y les salió un Lucio Gutiérrez. ¡Plancha quemada, camaradas!

Ojo, Humala no es un liberal. Ideológicamente, es un gaullista. Es un pragmático militar nacionalista, no le hace ascos al intervencionismo estatal (el dirigismo le tienta), conservador en temas personales, desprecia a la izquierda y desconfía del liberalismo.