Correa se siente vencedor. (Mario Zapata)
Correa se siente vencedor. (Mario Zapata)

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, alardeó ayer que salió con la suya en el impasse con el Perú por el caso del embajador Rodrigo Riofrío, quien agredió a dos mujeres.

En declaraciones a periodistas en Guayaquil, recordó que si Riofrío no volvía a ejercer su cargo en Perú, tampoco lo podría hacer el embajador peruano Javier León en Quito. "Y así ha sucedido, y vean que hemos cumplido exactamente con lo que hemos dicho", afirmó Correa, quien agregó que el incidente diplomático ha sido "total y absolutamente" superado.

En tanto, los congresistas Luis Galarreta y Mauricio Mulder advirtieron que el Gobierno "agachó la cabeza" frente a Ecuador cuando accedió a retirar al embajador peruano en Quito, Javier León.

Galarreta sostuvo que no le gustó "la foto final" de ese impasse, pero señaló que la crisis fue superada. A su turno, Mulder enfatizó que al Gobierno "le faltó ponerse los pantalones" en este penoso caso.