El rey Juan Carlos de España. (AFP)
El rey Juan Carlos de España. (AFP)

El nombre del de se incorporó al sumario del en el que está imputado su yerno, Iñaki Urdangarin, y que ha dañado seriamente la imagen de la monarquía española.

En la investigación de las cuentas de Urdangarin y de su mujer, , ordenada por el juez que instruye el caso, las autoridades tributarias detectaron ingresos desde cuentas del monarca, según informaron hoy medios españoles.

Fuentes de la Casa del Rey aseguraron que se trata de dos préstamos de 600,000 euros cada uno (US$791,000) que el monarca hizo a su hija para comprar el palacete en el que vive junto a su marido en .

El dinero se transfirió en 2004 desde la cuenta personal del rey a la de su hija. La operación se registró ante notario y la infanta la declaró a Hacienda, añadieron las fuentes, citadas por medios españoles.

La hija del rey y su marido compraron en 2004 la casa en el distinguido barrio de Pedralbes de Barcelona por seis millones de euros. A ellos se sumaron otros tres millones en reformas.

Urdangarin está imputado desde finales de 2011 por la Justicia española por haberse apropiado presuntamente de seis millones de euros de dinero público junto a su ex socio al frente del , una organización sin ánimo de lucro vinculada al mundo del deporte.

Su mujer fue imputada en abril como presunta cómplice por el juez que investiga el caso, pero una instancia judicial superior anuló esa imputación al no ver indicios de delito de complicidad. El magistrado, no obstante, la investiga ahora por posible fraude fiscal.

Fue en esa parte de la investigación en la que se detectaron los ingresos del rey, después de que el juez pidiera hace un mes el análisis de varias cuentas bancarias de la infanta Cristina y su marido.

En julio se conoció que la hija del rey se mudará en breve a Suiza junto a los cuatro hijos del matrimonio para coordinar en Ginebra los programas que la Fundación La Caixa, para la que trabaja desde 1993, tiene con agencias de la ONU.

Urdangarin mantendrá su residencia en Barcelona –donde el matrimonio regresó hace un año desde Washington– dedicado a su defensa en el "caso Nóos". Este ha provocado la peor crisis de la monarquía española en los 37 años de reinado de Juan Carlos.