Gina DeJesus hace gesto al llegar a la casa de sus padres. (AFP)
Gina DeJesus hace gesto al llegar a la casa de sus padres. (AFP)

, en libertad tras permanecer una década en cautiverio junto a otras dos mujeres en una casa en la ciudad de (Ohio, ), llegó hoy al hogar de su hermana, donde su familia pidió que se respete su privacidad.

La expectativa de que Berry, de 27 años, hiciera una declaración no se cumplió. Ella y su hija de seis años, concebida y nacida en cautiverio, pudieron ser vistas en imágenes de televisión tomadas desde el aire cuando regresaban a la casa de su hermana, a la que ingresaron por la puerta trasera.

Al salir al jardín de la casa, la hermana de Berry, Beth Serrano, fue recibida con gritos y aclamaciones de una multitud que se había reunido junto a fotógrafos, equipos de televisión y reporteros.

"En este momento, nuestra familia quisiera pedirles privacidad para que mi hermana y mi sobrina y yo podamos tener tiempo para recuperarnos", dijo Serrano, con una voz temblorosa y pareciendo contener las lágrimas.

"Apreciamos todo lo que han hecho por nosotros durante los últimos diez años. Por favor respeten nuestra privacidad hasta que estemos listos para hacer una declaración. Y muchas gracias", agregó la mujer.

Algunos detalles sobre el calvario de las mujeres comenzaban a conocerse a medida que la euforia por su rescate el lunes daba paso a cuestionamientos sobre cómo su cautiverio en la casa de no fue detectado por tanto tiempo.

Berry fue encontrada junto a Gina DeJesus, de 23 años que desapareció en el 2004, con 14 años y a Michelle Knight, de 32 años, que tenía 20 años cuando desapareció en el 2002.

Vecinos afirmaron haber llamado a la Policía para informar sobre actividades sospechosas en la vivienda de Castro, en un barrio del lado oeste de Cleveland.

Sin embargo, la Policía negó que la veracidad de esa versión. "No tenemos registros de esas llamadas en los últimos 10 años", declaró el jefe policial de Cleveland, Michael McGrath, al programa Today de NBC.

Aparentemente los vecinos habrían relatado en los últimos años haber visto a "mujeres encadenadas" y "mujeres desnudas gateando en el jardín". "Pero (los policías) no lo tomaron en serio", dijo una de las vecinas, Elsie Cintron, que consideró que la llamada al 911 que hizo Berry, tampoco fue tomada en serio.