En sus ya acostumbradas cartas, el sicario colombiano –autor material del asesinato de la empresaria parece estar jugándose sus últimas cartas al lanzar amenazas y advertir que aún tiene mucho que contar al tribunal que sigue su caso.

Trujillo Ospina parece que ha centrado su estrategia de defensa en escribir estas misivas en las que expresa diversas cosas que lo preocupan, como el malestar que le causa que los medios no lo llamen por su nombre y utilicen "seudónimos, motes y sobrenombres" como 'Payaso', 'La Flaca' o 'Cabeza de Rodilla'; o "los malos tratos psicológicos por personas que se encuentran en libertad y por ello creen que son impunes al llamarme ignorante".

"Por más pobre y humilde que soy, adoro a mi madre y sería incapaz de hacerle daño. En cambio, los inteligentes con educación hacen totalmente lo contrario", redactó el colombiano en su misiva del 20 marzo, en la que hace una clara alusión a , quien se refirió al procesado como un 'sicario ignorante' al término de la primera audiencia del juicio oral por el asesinato de su madre.

Pero fue otra carta de Trujillo Ospina, con fecha del 14 de abril, que hará que Bracamonte Fefer pida garantías para su vida en la próxima audiencia, debido a que la considera como "una amenaza de muerte" por las claras referencias hacia su persona.

"La muerte te ayudó porque no eras nadie y ahora, te crees lo mejor. Hipócrita…te desapareciste, sientes el paso de animal grande, el narrador de cuentos, el bailarín, ¿dónde estás? (…) No te preocupes que en el infierno nos veremos, pues tú también tienes el cupo comprado. En la quema se ve el humo. Ya será el turno pues el final está cerca ja,ja,ja", señala el texto.

Las tres cartas fueron publicadas por el diario Primera Hora entre el 20 de marzo y el 18 de abril, y mientras el sicario colombiano se hace escuchar en los medios, su defensa se prepara para la actitud que adopte el sicario cuando la sala le interrogue sobre si está conforme o no por la acusación formulada en su contra.