El asesino confeso de rompió su silencio en torno al ataque con gasolina y fuego que le propinó el pasado abril. Esa salvaje agresión, y tras una infección generalizada producto de las graves quemaduras, el cuerpo de la muchacha de 22 años no soportó más y murió en el

"Yo todos los días oro porque lo que hice... Oro, pido perdón por lo que he hecho ¿qué más puedo hacer? Pero no creo, (la gente) no me va a perdonar", dijo a Panorama .

En medio de su traslado a un —a donde también fue conducido el homicida de la niña Jimena—, el repudiado agresor aseguró estar arrepentido de su acto criminal.

"No puedo dormir porque jamás he matado a una persona. Yo no era una persona que ni tomaba ni me drogaba. Yo era de mi casa", señaló el repudiado sujeto.

El atacante de Eyvi dijo, otra vez, que solo buscaba desfigurarla y reveló que la rabia e ira se apoderaron de él tras conocerla.

"Creo que sí, sí (buscaba desfigurarla). Yo iba a trabajar y entraba al baño y me ponía a llorar de la cólera... Sentía rabia, cólera porque no me pasaba esto, yo la apoyé bastante, cuando me llamaba, le prestaba cuando necesitaba... Estaba enamorado y estaba atento a ella", sostuvo.  

Incluso contó que acudió al trabajo de la joven para respaldarla luego de enterarse que la habían asaltado. "Le robaron el celular y le rompieron la cabeza. Preocupado, fui a buscarla pero creo que le molestaba un poco", señaló. 

Sobre cuál creería que debería ser su condena, dijo: "Lo que Dios quiera, voy a pagar mi culpa", respondió Hualpa Vacas y negó ser machista. "No soy machista porque creo en las mujeres".

En su defensa final, el agresor indicó que "se me subió todo a la cabeza... será porque me humilló mucho".