INDIGNANTE. Pacientes son atendidos en pasillos de los hospitales porque las salas ya sobrepasaron su capacidad. (Difusión)
INDIGNANTE. Pacientes son atendidos en pasillos de los hospitales porque las salas ya sobrepasaron su capacidad. (Difusión)

Iris Mariscalimariscal@peru21.com

Alta tasa de infecciones intrahospitalarias, personal insuficiente, infraestructura a punto de colapsar, equipamiento inadecuado y, ahora, como si fuera poco, médicos en huelga que, después de 30 días, amenazan con que seguirán adelante con su medida de protesta. Todo esto deben soportar los millones de pacientes peruanos.

Un reciente informe de la Contraloría General de la República revela graves deficiencias en los hospitales del Ministerio de Salud que, si bien no sorprenden, sí alarman. Por ejemplo, en el María Auxiliadora, de Villa María del Triunfo, existe el riesgo de un colapso del servicio de emergencia debido a un exceso de oferta hospitalaria.

Además, los equipos biomédicos que no funcionan obstaculizan la atención a los pacientes en varias unidades.

Lo mismo ocurre en el hospital Cayetano Heredia, de San Martín de Porres, donde a los mencionados problemas se suma el alto porcentaje de infecciones intrahospitalarias en la Unidad de Cuidados Intensivos. Por otro lado, el servicio de emergencia no cuenta con acceso permanente a las historias clínicas.

Pero lo más peligroso para los pacientes es que no hay suficientes médicos especialistas de guardia para el servicio de emergencia y que los equipos y la infraestructura no cubren la demanda.

Similar situación atraviesa el hospital Sergio Bernales, en Collique. Su personal es insuficiente para la cantidad de pacientes que recibe a diario.

También se encontró perros callejeros caminando dentro de las instalaciones del nosocomio. Fuentes de la Contraloría agregaron que existe un inadecuado proceso de limpieza y transporte de residuos sólidos.

El peor panorama se observa en el hospital Dos de Mayo, donde los trabajadores se ven expuestos a las radiaciones de rayos X, cinco veces más altas que la dosis promedio mensual. La infraestructura se halla en mal estado.

Además, los enfermos con VIH-Sida y tuberculosis son internados en la sala de observación junto con otros pacientes que tienen procesos de infección aguda, según el informe de la Contraloría.

LA HUELGA CONTINÚADe otro lado, la huelga se radicaliza. César Palomino, presidente de la Federación Médica Peruana, dijo que sus colegas proseguirán con la medida –que ya lleva más de un mes– y que solo dialogarán cuando haya propuestas nuevas.

Respecto al descuento de los sueldos, señaló que ese tema lo discutirán "con el nuevo ministro de Salud". Así de radical fue su respuesta.

Entre tanto, la ministra de Salud, Midori de Habich, manifestó ayer –en una conferencia de prensa– que ella no le responderá a Palomino y que son conscientes del mal estado que atraviesa su sector, pero que, a pesar de las limitaciones, "los trabajadores deberían hacer un esfuerzo y llegar a un acuerdo en beneficio de los pacientes".

Anunció que los empleados administrativos de su sector le pusieron fin a la huelga.