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Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

En realidad, hay un paralelo con el gobierno de Toledo, quien tuvo un pésimo contingente legislativo lleno de escándalos –congresistas violadores, que no reconocían hijos, que tenían títulos falsos, como algunos de los actuales– y que, a pesar de ello, concluyó bien su mandato. Por ello, Humala estará pensando que con su actual bancada repetirá esa 'tormentosa' experiencia y el resultado.

Sin embargo, en Perú Posible no había extremistas. Existía, políticamente hablando, cierta uniformidad que facilitaba la toma de decisiones consensuadas. Mientras que Gana Perú sí tiene en sus filas a algunos que buscan un violento revanchismo contra otros peruanos.

Por otro lado, luego de los últimos días ya nadie tiene duda alguna de que quienes están detrás de la violencia contra Xstrata, y de la que se viene muy probablemente en Cajamarca, están buscando una asonada contra Humala. No sabemos si el objetivo que tienen es derribarlo o sacarlo del rumbo moderado que prometió al electorado y retornarlo al proyecto trasnochado. Pero, de cualquier manera, en esa intentona están contando con el abierto apoyo de muchos partidarios de Humala y de algunos de sus parlamentarios.

Qué diferencia con la Marcha por la Paz que llenó la Plaza de Armas de Cajamarca y que refleja el deseo de prosperar que tiene la inmensa mayoría de ciudadanos. Lamentablemente, en dicha marcha no participó ningún dirigente connotado del oficialismo. Da la impresión de que todavía se sienten más cercanos a sus exaliados y a los infiltrados que estos les han colocado. En todo caso, se vienen días complicados, por lo que es inevitable que Humala tendrá, finalmente, que tomar un camino y decidir quién lo continuará acompañando.