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Dr. Rodrigo Rondón,Opina.21familia@peru21.com

La semana pasada, Lima tuvo la temperatura más alta de lo que va del verano: 31 grados centígrados.

No solo en la capital se vive un intenso calor y una fuerte radiación ultravioleta. La costa peruana y algunas otras ciudades, también lo sienten.

Si tenemos mascota en casa debemos cuidarla, y evitar un posible golpe de calor, que es la consecuencia de la elevación de la temperatura corporal por encima de lo normal y se produce cuando los animalitos permanecen encerrados con poca ventilación en lugares expuestos al calor del sol o simplemente en un día caluroso ante la carencia de espacios con sombra y ventilación.

Cuando el perro está insolado se muestra agitado y se le dificulta demasiado la respiración.

Si se diera el caso, llévelo a un lugar fresco y rocíe agua fría –con un rociador de plantas, por ejemplo– sobre su cuerpo.

No lo bañes con agua fría porque el cambio extremo de temperatura le haría más daño a su salud.

Una vez cumplidos con estos primeros auxilios recomendados, llévelo al veterinario para que lo evalúe y examine.