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Carmen González,Opina.21c.gonzalez@ceprovi.org

Hay personas para las que la vida es, más bien, un drama con poco goce. No pueden ver las salidas. A diferencia de los 'solucionáticos', que rápidamente encuentran las puertas de escape.

Miguel se refería a la actitud –o tono afectivo– con que nos relacionamos con el mundo. Para M. Klein, la vinculación es directa con la 'confianza básica'. Los problemáticos parece que, siendo muy tiernos, esperaron en vano a que la madre calmara sus angustias. Ese sentimiento es el que retorna habitualmente cuando hay situaciones por resolver. Siguen esperando que desde fuera les den la salida. Un paciente me decía: "Ya descubrí que fue tan grande el deseo de que mi madre se diera cuenta de lo que me pasaba, que esa desesperación quedó como enlatada y ese es el envase que se me abre y por eso me lleno de angustia y hoy veo todo como un problema".

A ese retorno del pasado Freud lo llama 'repetición compulsiva', que es una característica fundamental del funcionamiento psíquico de los seres humanos. ¿Hasta cuándo? Hasta que usted 'elabore', o sea, conecte las emociones de hoy con las de su primera infancia.