Aquí funciona uno de los puntos de estafa con la venta de autos en La Victoria. (César Fajardo)
Aquí funciona uno de los puntos de estafa con la venta de autos en La Victoria. (César Fajardo)

Manuel Igreda Reáteguimigreda@peru21.com

Tenga mucho cuidado cuando quiera adquirir un auto. En Lima operan cuatro grandes bandas de estafadores que, a través de empresas, engañan a incautos al ofrecerles vehículos que nunca llegan a entregar y, además, se quedan con la cuota inicial que exigen a sus víctimas, según el precio de la unidad: si es nueva, de segunda mano o importada.

La Policía identificó a los integrantes de cada una de estas agrupaciones delictivas, pero no puede detenerlos porque, para el Ministerio Público, ellos no cometen delito alguno. Incluso, muchos de los hampones tienen antecedentes penales y algunos fueron detenidos en el pasado. Sin embargo, vuelven a las calles a continuar con esta modalidad delictiva. Es más, hay subordinados de algunas empresas que siguen con las fechorías a pesar de que sus jefes están en la cárcel.

MODUS OPERANDIEl jefe de la División de Estafas de la Dirección de Investigación Criminal, coronel Segundo Portocarrero Quintana, informó a Perú21 que los estafados son, en su mayoría, personas que provienen de provincias. "Estas seudocompañías ofertan vehículos a un 30 o 40 por ciento por debajo de su precio normal en el mercado. Ahora están de moda los Toyota Hilux y los Hyundai", precisó.

Los delincuentes, advirtió el oficial, colocan avisos en los diarios para captar la atención. Así, un comprador va y es atendido por un vendedor, quien le habla de garantías y le pide una cuota inicial.

Después le explican cómo será la forma de pago y le aseguran que el auto será entregado en un determinado periodo. Algunos dan como plazo 30 días; otros, 45. Todo ello está consignado en un contrato preparatorio con cláusulas engañosas.

En todos los casos, cuando culmina el tiempo previsto, el carro no es entregado. "Cuando acuden a reclamar, los pasean, les dicen que falta la placa, el pago en Aduanas, etcétera. Si el cliente pide su dinero, entonces le enrostran una cláusula que dice que la empresa se queda con un porcentaje por 'resolución de contrato'. Casi todos estos sujetos han sido denunciados y tienen antecedentes", dijo Portocarrero.

Óscar Mautino, jefe de la Oficina 4 de la División de Estafas, dio más explicaciones al respecto.

"Cuando se genera el problema, el estafador busca llevar al comprador a un centro de conciliación. Le prometen que le darán cheques con pago diferido. Cuando van a cobrarlos, se dan con la sorpresa de que la cuenta está cerrada. Además, le hacen desistir de denunciarlos penalmente", explicó.

Los estafadores tienen contratos preparatorios que son certificados por diversos notarios, lo que hace que los compradores se convenzan de que es algo serio, pero es todo lo contrario.

La Policía recomienda que si usted ya está metido en este problema, no firme ningún otro acuerdo porque con ello alargará el tiempo de espera hasta aburrirlo y deje de exigir su dinero.

Tal es el descaro de los timadores que Portocarrero recordó que, en una ocasión, un mismo auto fue vendido cinco veces. Incluso, el coronel se enfrentó con el vendedor Frank Espinoza Reynoso cuando acudió para intervenir la empresa Jusaga EIRL, en Pueblo Libre.

LIBRESLos estafadores siguen en las calles como si nada pasara, pese a que son denunciados. ¿Por qué la Policía no los detiene? Tanto Portocarrero como Mautino detallaron que el Ministerio Público argumenta que se trata de actos contractuales de naturaleza jurídica y hay transacciones con desistimiento de denuncia. "A la Fiscalía le hemos dicho que es una actividad delictiva. Para que sea un acto jurídico, tiene que haber la común voluntad de ambas partes. Aquí hay cláusulas encubiertas que llevan a que el vehículo nunca sea entregado y, si se devuelve el dinero, solo es una parte", manifestó el comandante Mautino.

CON ANTECEDENTESVarias empresas de estafadores cambian sus razones sociales para evitar futuras demandas.

Por ejemplo, la compañía Corporación Automotriz CCM del Perú SAC, antes era conocida como Corporación MADEL o CORMADEL, que actualmente ya no funciona. Justamente, Carlos Medina Ubaldo, natural de Tarma, denunció ante la 15 Fiscalía Penal de Lima a este último negocio. Nunca le devolvieron los 29 mil soles que pagó por un Nissan Convert, tal como figura en su contrato preparatorio número 1094.

Su sorpresa fue mayúscula cuando se enteró de que el gerente de la empresa implicada en su denuncia, Carlos Alberto Coello Muñoz, está ahora en la cárcel.

En marzo del año pasado, la Policía también detuvo a los hermanos Cristian Javier y Jesús Antonio Salazar Carbajal, junto a Juan Carlos Salazar Muggi y Carlos Miglario Montoya.

La División de Estafas informó que los tres primeros mencionados son socios fundadores del clan Salazar Muggi, a la fecha encabezado por Javier Antonio Salazar Montañez. Ellos tenían como fachada las empresas MIGS CAR y JACA CAR, que actualmente están clausuradas.

FALTA DE APOYOEl jefe de la División de Estafas indicó que varias municipalidades no ayudan cuando la Policía presenta solicitudes de allanamiento e incautación de vehículos contra estas compañías. "Hemos hecho pedidos a los municipios de Pueblo Libre, San Juan de Lurigancho y San Borja, entre otros, pero el único que ha retirado la licencia es La Victoria. No obstante ello, los delincuentes siguen su labor de manera clandestina", aseguró el oficial.

CONSEJOS

- La Policía pidió a las personas que han sido timadas con esta modalidad que hagan sus denuncias en la División de Estafas. Para ello pueden acudir a la Dirincri, en la avenida España 323, en el Cercado de Lima. Otra opción es llamar a los teléfonos 431-8179, 431-8425 o 4315735.

- "Revisen bien sus contratos. Tómense el tiempo para leer todas las cláusulas. No firmen un documento si desconocen qué significa un punto determinado. De eso se pueden valer los facinerosos para engañarlos", manifestó el coronel Segundo Portocarrero.

- La autoridad señaló que el comprador de un automóvil debe comparar precios porque, en esos locales, los vehículos son muy baratos.