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Guillermo Giacosa,Opina.21ggiacosa@peru21.com

Como los medios suelen estar en manos de la derecha menos dispuesta a aceptar sus responsabilidades sociales, esa nota estaba dirigida a ellos.

Hoy quisiera ir a sus antípodas y recordarle a la izquierda algunas ideas del filósofo francés Emmanuel Mounier que golpeaban mucho mi cabeza en aquel tiempo en el que creíamos que cambiar el mundo era relativamente sencillo.

Decía Mounier:"La posición revolucionaria puede, también, no ser más que la sublimación de algún interés oculto". Y agregaba que "los jefes son una casta comprometida con el aplazamiento permanente de la revolución". El ejemplo de la Unión Soviética me exime de citar otros casos. Hoy el tema de fondo es, en primer lugar, cómo cambiar el sistema de producción para asegurar la supervivencia y, en segundo lugar, cómo crear las condiciones que se encaminen a lograr una distribución más justa de la riqueza. Presumo que modificar el modo de producción es tan osado como tratar de detener una estampida de búfalos. La figura es real, el afán de lucro que depende de la eficiencia tecnológica ha provocado esa estampida, y detenerla sin pagar costos enormes suena a fantasía. Sin embargo, hay que hacerlo. Vale preguntarse si moriremos en el intento. Formular esta pregunta a quienes azuzan la estampida es perder el tiempo. El polvo que les rodea les oculta la realidad.