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Dr. Rodrigo Rondón,Opina.21familia@peru21.com

Con el paso del tiempo, los perros sufren una serie de enfermedades osteoarticulares. Dos de las más comunes son la artrosis y las hernias en la columna. Por ello, cuando nuestro perro pasa los 8 años, es común verlo caminar más lento, se le dificulta subir o bajar escaleras y, aunque quiere, se resiste a subir a la silla o a la cama de su amo. También camina más lento y sin la agilidad de antes.

Algunas razas hacen un esfuerzo mayúsculo para movilizarse como antes. El bóxer es juguetón y quiere seguir siendo joven, por lo que esfuerza más sus articulaciones. También se presentan problemas reumáticos y artrosis en las articulaciones de huesos largos, que producen cojera.

Recomiendo fisioterapia para ayudar a que tengan una vejez más digna y sin dolores, porque así relajan sus músculos y se les somete a ejercicios con ayuda del dueño. En algunos casos se puede complementar con pastillas. Cuando hay parálisis en las piernas o si el perro sufre de dolor y se tiene un diagnóstico definitivo y, a pesar de todo tipo de medicación, el animalito no puede aliviarse, es importante hablar con el dueño para evitar un sufrimiento innecesario.