Benedicto XVI está afectado y entristecido por la detención de su colaborador. (Reuters)
Benedicto XVI está afectado y entristecido por la detención de su colaborador. (Reuters)

CIUDAD DEL VATICANO (AFP).– El mayordomo del Papa, Paolo Gabriele, fue detenido por la gendarmería vaticana por filtrar documentos secretos que están sacudiendo las entrañas del Vaticano.

El mayordomo, de 46 años, con acceso al apartamento del pontífice, fue detenido e interrogado por el 'promotor' de Justicia del Vaticano, Nicola Picardi, en el marco de la investigación abierta por las autoridades de la Santa Sede debido a la filtración de centenares de cartas y documentos reservados enviados al papa Benedicto XVI sobre temas candentes internos.

'VATILEAKS'"La persona fue detenida con documentos confidenciales", anunció el portavoz del Papa, Federico Lombardi.

Según la prensa italiana, una notable cantidad de documentos reservados fue descubierta en el apartamento del mayordomo, quien forma parte del personal de servicio del pontífice.

El cargo oficial de Gabriele, según el anuario pontificio, es ayudante de cámara del Papa e integra la llamada familia pontificia, es decir, el círculo más estrecho de colaboradores de Benedicto XVI.

De ese grupo forman parte cuatro laicas, coordinadas por una monja alemana. Gabriele era también uno de los pocos laicos con acceso al apartamento privado del Papa y fue designado mayordomo en el año 2006, cuando reemplazó a Angelo Gugel, quien estuvo por años al servicio de Juan Pablo II.

El anuncio de la detención ocurre un día después de la destitución del presidente del Banco del Vaticano, el Instituto para las Obras Religiosas (IOR), Ettore Gotti Tedeschi, por "no haber cumplido con su labor", ya que no aplicó las normas internacionales para la transparencia ni contra el lavado de activos.

SABÍA QUE

- Esta semana se publicó una serie de cartas confidenciales dirigidas a Benedicto XVI sobre temas delicados, como las intrigas del Vaticano o los escándalos sexuales del cura mexicano Marcial Maciel.

- En enero, documentos confidenciales divulgados por la prensa italiana–escándalo bautizado como 'Vatileaks'– confirmaron las luchas internas para el cumplimiento de las normas sobre la transparencia.