Hasta el momento han fallecido siete brigadistas por los incendios forestales en el sur. (Reuters)
Hasta el momento han fallecido siete brigadistas por los incendios forestales en el sur. (Reuters)

SANTIAGO (AFP).– Los incendios forestales en el sur de Chile tuvieron un giro trágico con la muerte de siete brigadistas y agregaron una connotación étnica con la sospecha del Gobierno de que un grupo radical mapuche estaría detrás de alguno de los siniestros.

Los brigadistas murieron el jueves tras quedar atrapados por las llamas cuando combatían un incendio en la comuna de Carahue, en la región de La Araucanía, a unos 700 kilómetros al sur de Santiago.

El presidente Sebastián Piñera denunció de inmediato una "intencionalidad criminal" en el inicio de este y otros siniestros registrados antes en las vecinas regiones de El Biobío y El Maule, y dijo que detrás "se esconden conductas de naturaleza terrorista".

Piñera aseguró que cuenta con reportes de empresas forestales en el sentido de que en el incendio que arrasó una planta de paneles de la Celulosa Arauco y en el siniestro del fundo de Forestal Mininco hubo múltiples focos simultáneos.

En cambio, el alcalde de Carahue, Pedro Vera, y el comandante de bomberos de la comuna, Héctor Rebolledo, apuntaron a un descuido mientras se confeccionaba leña y carbón y a una inusual ola de calor, fuertes vientos y una extendida sequía.

"No existe duda de que esto no fue producto del azar o de la naturaleza, sino de una intencionalidad humana", insistió el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, quien presentó una querella criminal en la que invocó una severa ley antiterrorista.

El ministro dirigió sus sospechas hacia el grupo radical Coordinadora Arauco Malleco (CAM), que reivindica la cultura mapuche –la mayor etnia originaria de Chile– y que en la víspera se había adjudicado, en la misma zona, una serie de ataques incendiarios a vehículos y a un helicóptero.

TENGA EN CUENTA

- Los mapuches reclaman –por derecho ancestral– la posesión de tierras hoy en manos privadas.

- Solo quedan 700 mil mapuches, y la mayoría vive en extrema pobreza.

- Los incendios arrasaron 55 mil hectáreas de bosque.