¿Serías capaz de viajar con un recién nacido?. (Foto: @algoqrecordar)
¿Serías capaz de viajar con un recién nacido?. (Foto: @algoqrecordar)

Koke está a poco de cumplir tres años de edad, aunque su pasaporte y record migratorio es digno de una adulto de promedio. Ha recorrido 18 países, 150 camas diferentes, 66 vuelos y ha ascendido hasta los 4 metros sobre el nivel del mar. ¿Cómo así?

Sus padres, Rubén Señor y Lucía Sánchez son los protagonistas de “Hola, Mundo”, un que cuenta la historia de viajar por diferentes continentes con un bebé en brazos. Todo bajo el lema: “ser libres, criar hijos libres, es un objetivo muy honesto”.

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Hacía tres años, desde “la última vez”. Aquí se crió Rubén (por eso, aunque es canario, no tiene acento y entiende catalán perfectamente) y de aquí, Lucy se llevó un viaje muy especial con sus amigas de toda la vida (el último viaje juntas... las 13). De Barcelona nos encantan muchas cosas. Por decir algunas, nos gusta la puesta en escena de sus calles y sus interminables manzanas cuadradas, su modernismo en las fachadas y su desenfado en las esquinas, sus bikinis para desayunar y sus locales con personalidad. Hemos estado muuuuuuchas veces, pero esta, era diferente. Volver a un lugar que te gusta tanto y es tan importante para ti para enseñárselo “al nuevo”, es doblemente especial. Ver tu Barcelona a través de sus ojos, también. Te teníamos ganas, Barcelona. Vamos a darnos cariño esta semana... por si pasan otros tres años más sin vernos. @visitbarcelona #barcelona #teechabamosdemenos #viajarenfamilia #escapadasconganas #amoreterno #holabarcelona

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Ellos decidieron sacar a Koke de los mitos de mantener a un recién nacido en una habitación. “Comenzó como para tener armas con las que explicar a padres, abuelos e incluso amigos, por qué viajábamos con Koke, que luego fue evolucionado más. Al final, el viaje es solo un hilo conductor, como podía haber sido el arte, la música o los libros... Es documental, al final, va de una forma de encarar la educación de tu hijo”, señala Rubén Señor.

Este pequeño nació en el 2016 y desde los primeros meses empezó a explorar la selva de Papúa Nueva Guinea. De los primero 26 meses de vida, 20 las pasó fuera de España y es mucho lo han aprendido los padres.

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Este era “el desafío” del viaje 🤘🏻Ya en Aswan... Madrugón sin indulto (01:30) para llegar a Abu Simbel (después de tres horas de autobús) y ver los templos de Ramsés II y Nefertari (el de la foto). Templos que movieron a causa del lago artificial Nasser. Pues bien, el sencillo de Ramses pidió a la construcción de su templo que el sol entrara por la puerta en dos momentos concretos del año iluminando tres de sus cuatro figuras (la otra simboliza la oscuridad/muerte). Y resulta.... que al moverlos no han conseguido el efecto que sí lograron los primeros. . . Flipanáticos nos está dejando este #EgiptoQueRecordar con @viajescarrefour y @dynamic_tours ☺️ . . . #ramadankareem🌙 @ #eldesafio #abusimbeltemple #aswan #abusimbel #ramsesii #nefertari #familiaviajera #hastalafelicidadsiempre @duna_travel #lucy #egipto #egypt

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¿Recuerdos? Si bien los ellos son conscientes que el pequeño no recordará ninguna anécdota de dicho viaje. Este podrá tener registro de imágenes y videos. Pero, pese a no recordar esto, la conexión con los padres puede ser mejor.

“Hay muchas vías de recuerdo. Una son las memorias explícitas o declarativas. Pero hay otro tipo de recuerdos. Y por eso es tan importante lo que ocurre durante los primeros años de vida. Asociamos de una manera implícita personas y acontecimientos con emociones”, explica una de las partes de dicho documental Alberto Soler, psicólogo.

Un arma para socializar. Otro de los factores a favor de viajar a un bebé es que te permite socializar de manera más simple. “Viajar con un bebé es como llevar un arma de socialización masiva. El niño se convierte en un generador de empatía entre adultos”, señala el padre.

¿Y si se enferma? El miedo a que se enferme está siempre presente, claro que algunos especialistas afirman que el viaje no debería tener ninguna afectación negativa. Lo que pone a prueba dicha burbuja de sobreprotección en la que se encierra al niño y se ha ido enseñando de generación en generación.


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