(Foto: Pixabay)
(Foto: Pixabay)

La por la ocasionada por el transformó de un día para el otro la forma de relacionarse que tenían las personas. Con una computadora, teléfono o tableta, las se convirtieron en la herramienta virtual imprescindible para coordinar el trabajo remoto, las clases y hasta para celebrar cumpleaños y reuniones con familiares y amigos, y es ahí donde la aplicación ha tomado la delantera.

MIRA Aislinn Derbez se destapa y posa en bikini en medio de su cuarentena

Sin embargo, muchas personas terminan agotadas después de una videollamada por Zoom , ya que no están acostumbradas a usar servicios así debido a que este tipo de interacciones requieren de una atención extra. A su vez, es una forma virtual de comunicación que genera un estrés adicional ante una exposición inusual frente a colegas de trabajo, familiares o amigos.

“En comparación a una charla cara a cara, una videollamada demanda una mayor atención en las expresiones faciales, el tono de voz y el lenguaje corporal. Todo esto exige un gasto extra de energía , ya que hay una situación antinatural : nuestras mentes están conectadas pero nuestros cuerpos están distanciados, y por eso nos sentimos exhaustos después de una conversación virtual”, dijo Gianpiero Petriglieri , profesor de la escuela de negocios Europea Insead, especializado en comportamiento de las organizaciones.

MIRA: Consejos para aprovechar al máximo tus videollamadas en Zoom

“La cámara de los teléfonos y las computadoras exponen a todos los integrantes en estos encuentros y generan una presión social que suman otro estrés adicional, similar al que muchos experimentan cuando tiene que subirse a un escenario por primera vez. A su vez, muchas personas no están acostumbradas a verse en pantalla”, dijo Petriglieri en una entrevista de BBC .

A su vez, las demoras en una conversación telefónica o una videollamada pueden tener diversos efectos como una mayor ansiedad, además de provocar distracciones durante la conversación y respuestas menos amables de los participantes de las reuniones virtuales.

"El agotamiento que generan las llamadas por Zoom se potencian con los factores externos, como la cuarentena , el distanciamiento social y el trabajo remoto ", sostuvo el profesor de Insead.

ESTE VIDEO TE PUEDE INTERESAR