Era el año 1931 cuando un hombre decidió que sería buena idea elevar su tina usando un globo aerostático y tomarse un refrescante baño mientras se trasladaba por el cielo.

El hecho, que quedó registrado en un video compartido por la antigua compañía de producción informativa , muestra al globo viajando a más de 300 metros de altura sobre una ciudad de Estados Unidos.

En algunos momentos de la vertiginosa travesía se puede ver como el temerario ocupante de la tina derrama un poco de líquido desde su precario transporte, asegurado solamente por unas cuerdas, mientras procede con su aseo.

Esta inusual proeza no ha sido la única vez que alguien ha utilizado la tina para una función diferente que para la que fue creada. En 1960 .