El "día de ira" no cesó a pesar de que la carrera del Grand Prix de Fórmula 1 está cerca de realizarse en , un pequeño reino árabe gobernado por la monarquía sunita.

Las manifestaciones fueron llevadas a cabo por la mayoría chiíta del país. En estas exigen reformas constitucionales para alcanzar la democracia en el territorio. Asimismo, nutridos grupos protestaron para pedir la anulación de la mencionada competencia, que iniciará mañana en el circuito Sakhir.

El príncipe heredero, , reconoció que hay problemas de seguridad, pero garantizó que estos no están "dirigidos contra la Fórmula 1", según informó la agencia . En ese sentido, descartó cualquier anulación de la F1. Hacerlo "favorecería a los extremistas", afirmó.

Pese a las declaraciones del príncipe, los manifestantes se reunieron en las calles para continuar con sus protestas y se enfrentaron este viernes a la Policía, como se observa en los videos que varios testigos grabaron. Las fuerzas de seguridad respondieron lanzando bombas lacrimógenas para dispersar la movilización, integrada por una mayoría que se siente olvidada por la monarquía.

Esta mañana, la dio a conocer la muerte de un hombre en la aldea chiíta de Shakhoura, cerca de la capital Manama. La víctima fue encontrada con heridas de bala después de los enfrentamientos con la Policía durante la noche del viernes.

Vehículos blindados patrullan las calles de Manama antes del Grand Prix que se llevará a cabo el domingo en el convulsionado país.