La manipulación de de manera inadecuada, el uso de fósforos, la caída de líquidos calientes y el riesgo de cortos circuitos por las luces navideñas son algunos de los factores que aumentan hasta en 30% las lesiones por quemadura, siendo los niños los más expuestos.

Frente a ello, especialistas de EsSalud brindaron una serie de recomendaciones para enfrentar este tipo de accidentes.

La licenciada Madelaine Cubas, instructora de la Escuela de Emergencia de EsSalud sostuvó que la manipulación de fuegos artificiales no solamente produce quemaduras, sino que también pueden ocasionar la mutilación de dedos y lesiones auditivas, por lo que recomendó tomar las medidas de precaución a los padres de familia en Navidad y Año Nuevo.

La experta en emergencias explicó a la agencia Andina que los primeros minutos posteriores al accidente son cruciales y se debe actuar inmediatamente, brindando los primeros auxilios adecuados.

Cubas señaló que las quemaduras más comunes son las de primer grado. Lo primero que se debe hacer con este tipo de quemaduras es retirar la vestidura y objetos (anillos, pulseras, relojes) al herido, refrescar la zona con agua fría durante 15 minutos, NO aplicar hielo y después colocar una compresa fría para aliviar el dolor.

Añadió que, si es necesario, se debe cubrir la quemadura con una venda limpia y seca. Así como NO aplicar ningún tipo de ungüento o sustancia, porque pueden causar infección o complicar la lesión.

Con respecto a las quemaduras de segundo grado y de tercer grado señaló que se debe recurrir inmediatamente al centro médico más cercano. 

A continuación algunas recomendaciones para evitar accidentes:

- No permitir que los niños manipulen juegos pirotécnicos
- Nunca emplear estos productos dentro de la vivienda
- Nunca guardar estos productos en los bolsillos
- Si el producto no explota nunca tocarlo, es mejor mojarlo
- No lanzar los artefactos pirotécnicos hacia otras personas.