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Zico, un shitzu de cinco meses, tuvo que ser sometido a una transfusión de sangre para salvarlo de la muerte. Su donante fue Braco, un perro de gran tamaño de 13 años.

Aunque usted no lo crea, no se trata de una historia fantástica. Es un hecho real que se produjo en la Clínica Veterinaria Municipal de Ventanilla.

Zico se encontraba al borde de la muerte por culpa de una anemia y de una trombocitopenia (bajo nivel de plaquetas) severas ocasionadas por la enfermedad denominada ehrlichiosis canina, la que es transmitida por las garrapatas.

El perro se infecta por la picadura de la garrapata, la que, al alimentarse, introduce la enfermedad en su saliva. La incubación del mal se produce en un periodo de 8 a 20 días. Ataca a diversas células sanguíneas, aunque las más afectadas suelen ser las plaquetas.

Los síntomas son varios: anorexia, depresión, pérdida moderada de peso, presencia de hemorragia en la piel, sangrado nasal, fiebre intermitente, entre otros.

¿Cómo detectarlo? Se debe realizar un hemograma para detectar la anemia y la disminución de los glóbulos blancos y de las plaquetas. También, una prueba de serología, para hallar la presencia de anticuerpos contra la ehrlichiosis canina. En ocasiones puede ser necesario realizar una aspiración de médula ósea.

DATO

- Las transfusiones de sangre pueden salvar vidas pero, tal como ocurre con los humanos, se debe encontrar un donante que sea compatible.