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Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

Así tenemos que la Cancillería estuvo informada del incidente durante toda una semana sin hacer absolutamente nada, reaccionando únicamente luego de que un medio de comunicación lo destapara. A continuación emitió un tibio comunicado tratando de esconder la magnitud del caso para, finalmente, forzados por Palacio, reconocer que se había pedido que el embajador fuera retirado.

Sin embargo, aun ese último pedido fue redactado de una forma pusilánime al plantear que Ecuador 'considere el retiro del embajador', cuando lo correcto era simplemente notificar que tenía que irse, que ya se había tomado una decisión. Más aún, estamos seguros de que el canciller no fue para nada claro con el viceministro ecuatoriano con el cual se entrevistó. Caso contrario, difícil entender que estén dispuestos a deteriorar la relación bilateral solo para proteger a un funcionario que ha cometido un imperdonable pecado capital diplomático con la manera tan violenta con la que ha reaccionado.

Además, es inaceptable que el gobierno de Correa quiera imponernos como embajador a un desadaptado que agarra a puntapiés en el suelo a una mujer y que insulta a viva voz a los peruanos en la cola de un supermercado. Por lo que no queda más que declararlo persona non grata para asegurar que sea efectivamente cambiado.

Por otro lado, también se debería declarar ministro non grato a Roncagliolo, para que sea retirado, ya que nada ha aportado y es alto el daño que ha causado. Lo único bueno que ha hecho ha sido no cambiar al equipo de La Haya que había heredado. Así que no corremos riesgo al reemplazarlo.