Foto: Mario Zapata.
Foto: Mario Zapata.

Juan José Díaz Dios,CongresistaAutor: Patricia Quispe V.pquispe@peru21.com

Políticamente, el piurano Juan José Díaz Dios se define como un novato en política; en lo personal, como un hombre romántico. El congresista de Fuerza Popular trata, en estos días, de aliviar los nervios propios de todo novio a punto de dar el sí en el altar. Enhorabuena.

Se casa este sábado 22. ¿Cuántos años de noviazgo?Es una decisión trascendental, no solo para mi vida, sino para la de ella (Cinthya). El sábado cumpliremos 9 años de enamorados; de amigos, algunos más, y de novios, casi un año. Nos conocimos haciendo labor social en un asilo de ancianos. Fue por el año 2000. A partir de entonces fuimos juntos. Allí aprendí que no era necesario llevar cosas, que lo material no es lo importante.

Lo que necesitaban era cariño…Cariño y compañía. Muchas veces fui con las manos vacías y los viejitos me regalaban chocolates y dulces que otras personas les llevaban. Otras veces me pedían un vino o un pisco, y con una guitarra era hasta las últimas consecuencias (ríe). Una vez me encontraron las monjitas, pensé que se iban a molestar, pero, al contrario, nos tomaron fotos y las pegaron en un gran mural en la entrada.

¿Y ha regresado al asilo?Sí. Un tiempo me alejé porque les tomas cariño y te duele mucho cuando fallecen. El dolor evitó que hiciera algunas cosas, pero un amigo, Antonio Mavila, me dijo: "El dolor es normal, pero que te anule e impida hacer cosas es imperdonable". Conocer las necesidades del país te deja dos alternativas: no hacer nada y hacer como que no existen, o tratar de que las cosas cambien. Esa fue la razón de mi ingreso a la política.

Dice usted que el matrimonio es para toda la vida, pero ahora muchos toman ese tema a la ligera…Para mí el matrimonio, como concepto, es para toda la vida. Pero el tema ha ido variando a "mientras nos queramos"; luego a "si nos soportamos se sigue"; y eso ha ido hasta el ámbito legal porque ahora te puedes divorciar por incompatibilidad de caracteres, ¿y qué cosa es eso? De repente, si no te gusta cómo presiona el dentífrico, hay incompatibilidad…

¿Y es tan romántico como el profesor Jirafales, al que representó el año pasado en el cumpleaños de Keiko Fujimori?(Sonríe) Se acordó usted de la presentación. Bueno, todos tenemos un lado romántico.

¿Le costó participar en ese show? Algunos dicen que hacen el ridículo…Nunca lo hice antes en el colegio ni en la universidad. Al principio, los congresistas novatos tratábamos de tranquilizarnos –porque una cosa es un discurso ante 30,000 personas en una campaña, y otra es hacer esto, que es más difícil–, cuando el asesor nos dijo: "Esto va a salir en vivo en los canales tal y tal", y nos movió otra vez; entonces tomamos un whisky y salimos…

¿Cómo puede considerarse tímido cuando en política tiene que enfrentar a tanta gente?Es diferente. En el tema político soy consciente de que soy la voz de los que no pueden hablar o no son escuchados, es una responsabilidad; entonces, no vale chuparse. Lo otro es presentar tu lado más íntimo.

Usted habla mucho de la unidad de su bancada, pero también hay enfrentamientos…Como en toda familia. Esto es un fujimorismo nuevo. Queremos rescatar lo bueno que se hizo, pero reconociendo los errores que se cometieron. Uno de esos errores fue la re-reelección, y Keiko, siendo joven, se enfrentó a eso; también a Montesinos.

¿No es un lastre ser parte de un partido acusado de corrupción?Sí. A veces te dicen que no tienes autoridad moral para criticar, y eso fastidia porque, oye, yo respondo por mis actos. Lo que a mí me gusta de este fujimorismo es que se reconozcan los errores de inmediato. ¿La re-reelección era buena? No, no se debió dar en ningún momento. ¿Montesinos? De ninguna manera, ha sido un personaje oscuro, negro, de acumulación del poder.

El poder corrompe. ¿No cree que Keiko Fujimori también podría caer en eso?Todos podemos ser seducidos por el poder; por lo tanto, hay que limitarlo. Tenemos que ver que quien gobierna no abuse de ese poder. Por eso es bueno que, siendo congresista, no lo pueda hacer todo, que tenga que enfrentarme muchas veces a la realidad, y el presidente Humala también debiera sentirlo.

¿La pareja presidencial se ha dejado seducir por el poder?Sí, y cuando estás rodeado de un entorno que te dice que lo puedes todo, que no te dice que tienes límites –ahora mismo quieren sacar el nuevo 'canal Nadine', que parece ordenado por la propia señora Humala–, uno se va seduciendo y perdiendo contacto con la realidad. En la pareja presidencial yo sí noto que han perdido contacto con la realidad. Hay una intencionalidad de quedarse, cuando lo principal debería ser hacer bien las cosas en estos cinco años, pero están distrayéndose en cómo quedarse diez, sea con Nadine o hasta con el propio Humala (…) Deben darse cuenta de que (Humala) no es el Moisés ni el Mesías.

AUTOFICHA

- "Soy el mayor de dos hermanos. Hijo de un oficial de la Policía y de una ama de casa. Toco guitarra y el teclado. Me gusta mucho cantar y, también, los karaokes".

- "Soy romántico. Para mí el matrimonio, como concepto, es para toda la vida, lo tomo muy en serio. Es una decisión trascendental".

- "Como en toda familia, en el fujimorismo nos peleamos y, luego, nos amistamos. Nos llevamos bien, es una relación bastante franca, y eso fortalece".