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Juan José Garrido,La opinión del directordirector@peru21.com

Hace 12 años el Perú se encontraba, por enésima vez, enrumbado en un nuevo ejercicio democrático. Nuestros ingresos bordeaban, según datos del Banco Mundial, los US$2,150 por persona. EE.UU. –y por lo tanto el mundo– salía de la recesión de las dotcom, y el Perú aún sufría las calamidades que nos aquejaron a finales de los noventa: los desastres naturales de dos fenómenos de El Niño, la crisis asiática de 1997 y la rusa de 1998, sumado a la implosión política del 2000, nos pusieron en una difícil –muy difícil– situación.

Doce años después, si miramos por el espejo retrovisor, observamos que –con todos nuestros desaciertos– no lo hemos hecho mal. Nada mal. Hemos recuperado la confianza en un modelo económico, hemos reavivado el espíritu democrático, hemos observado la salida de millones de peruanos de la pobreza y el desarrollo de una nueva clase media que se integra a una velocidad inédita en el mercado global.

Hoy, los ingresos por persona bordean los US$7 mil, el triple de lo que percibía en promedio un peruano hace tan solo 12 años. La pobreza se ha reducido a menos de la mitad. Tenemos, qué duda cabe, mucho por hacer, pero no podemos minimizar nuestros logros. Y así como no podemos minimizarlos, tampoco podemos dormirnos en los laureles de lo conseguido. Necesitamos ser más audaces, más creativos, más productivos e inclusivos. El Perú necesita de una agenda más ambiciosa, tanto en lo económico como en lo político y lo social.

Por ello hoy, en el aniversario de este periódico, queremos reafirmar el compromiso de Perú21 con los peruanos, brindándoles información no solo veraz e independiente, sino además útil y entretenida, cuando la situación lo amerite.

Hace 12 años que, cada día, consagramos nuestro trabajo y esfuerzo a cubrir, en la medida de lo posible, las necesidades de ustedes, nuestros lectores. Su preferencia es nuestra mayor motivación para emprender nuevas ideas, proyectos y productos que, esperamos, les sirvan a diario. Doce años después, nuestro compromiso sigue intacto.