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Mónica Delta,Opina.21mdelta@peru21.com

Lo real, y lo que cuenta es que, al eliminar a estos mandos militares que trabajan estrictamente para el narcotráfico en esa zona, se abre una magnífica oportunidad de acabar con estas "alimañas" que tanto daño le hacen al Perú.

Me alegra que el gobierno de Humala haya tomado el liderazgo con este grupo especializado. Si sólo responden al jefe de Estado, y no a los ministros del Interior y de Defensa, es lo de menos. Si se formó el grupo en el gobierno anterior y se continuó con un fino trabajo de inteligencia, tampoco es relevante. Es importante respaldar al presidente en esta acción y felicitarlo. Punto. Para Ollanta, tras un sostenido bajón en las encuestas y la falta de confianza en su conducción del Gobierno, este golpe al narcosenderismo es valioso. Que lo pondere y lo aproveche para lograr el efecto de la reconexión con la ciudadanía y con los protagonistas del movimiento económico en el país.

Felizmente, también se levantó la huelga médica que, por intransigencia de los propios galenos y del Ministerio de Salud, se extendió mucho más de lo que debió. Ollanta, como mencioné en la columna anterior, debe colocarse políticamente en un plano superior. Es momento de exigirles a los ministros que lo ayuden a construir un puente con el resto de fuerzas políticas. La oposición tiene variantes y tonos, dependiendo de la actitud de Palacio de Gobierno. Que las municiones y flechas no salgan de la Casa de Pizarro. Presidente, deje sin piso a sus adversarios y, más bien, convóquelos en asuntos de gran interés nacional. No haga lo de los hijos únicos. "Los logros son únicamente míos, y los defectos son del otro". Eso es absolutamente infantil. Es el momento adecuado para ponerse los pantalones largos en política y en manejo gubernamental. De esta manera, estoy convencida de que podrá navegar mejor en los mares encrespados del año que viene.