Foto: Roberto Cáceres.
Foto: Roberto Cáceres.

Otra vez las relaciones diplomáticas entre el Perú y Chile atraviesan momentos difíciles por la insistencia chilena en desconocer el inicio de la frontera terrestre. El excanciller Francisco Tudela analiza la situación y plantea llevar este caso a la Corte de La Haya.

¿Cómo interpretar la reacción de Chile luego de que el Congreso peruano creara el distrito La Yarada Los Palos, en Tacna, que inicia su línea demarcatoria en el punto Concordia?Es muy fácil la interpretación, pero no es conocida. En diciembre del 2006, el Congreso chileno aprobó un proyecto de ley para crear la región Arica-Parinacota, separándola de Tarapacá, y consideró que la frontera norte de esa nueva región era el paralelo del Hito 1 en el mar chileno.

¿Cómo reaccionó el Perú?Cuando comenzó el trámite del proyecto, el 10 de enero de 2007, la Cancillería del Perú entregó una nota de protesta, diciendo que se incumplía el Tratado de 1929. Chile nos critica (ahora) por haber incorporado la región que está entre el punto Concordia y el centro del puente del río Lluta a una provincia tacneña, pero ellos incorporaron esa misma zona a la provincia de Arica por ley del 8 de octubre del 2007.

¿Qué debería hacerse para cerrar el tema?, ya que para el Perú no cabe interpretación al Tratado de 1929.Creo que en el contexto actual, cuando, por un lado, acabamos de salir de un proceso en La Haya que hipersensibilizó a Chile, y, por el otro lado, Chile también está hipersensibilizado por la demanda boliviana, una negociación bilateral, serena, aparece como imposible. En Chile han confundido las actas del 68 y 69 como si fueran adendas al Tratado de 1929 y esto es inexacto, eso es lo que origina este error. A partir de ahí crearon la región Arica-Parinacota, pero esa es una posición jurídica enormemente peligrosa para Chile porque al prolongar el límite marítimo, prácticamente la mitad de la región Arica-Parinacota regresaría al Perú. Es una tesis temeraria. Además, afecta la demarcación de la frontera peruano-chilena hecha en 1930. Lo que en realidad representa la actitud de Chile es una rebeldía frente al Tratado de Lima de 1929 y eso es muy grave.

Pero esa rebeldía, como la llama, no acabará nunca, ¿qué debería hacer el Perú?Como esto ya dura bastante, probablemente el único camino lúcido sea ir nuevamente a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, antes de que Chile se retire del Pacto de Bogotá.

¿No sería mejor llevarlo a un arbitraje de Estados Unidos?Es lo que contempla el Tratado de 1929, pero hay que ver si Estados Unidos acepta ser el árbitro, mientras que, de acuerdo al Pacto de Bogotá, la jurisdicción de la Corte es obligatoria para Perú y Chile. El problema no es el tamaño pequeño de esa área en la costa, el problema es la integridad de la demarcación hecha por los dos países. Y es grave porque un tratado no solo es la letra, sino también su ejecución. Y acá hay un desconocimiento de la ejecución que completa el tratado.

¿Cuál sería el reclamo ante la Corte?, ¿que Chile se resiste a conocer el Tratado de 1929?Iríamos a decir que Chile desconoce el Tratado de 1929 y la ejecución de ese tratado en 1930 por la Comisión Mixta Demarcadora peruano-chilena y que es un asunto concluido.

¿Perú debe ir a La Haya ahora?Mi posición es que esto tiene que esclarecerse cuanto antes, sea por la vía del arbitraje o de la Corte Internacional de Justicia, porque creo que va a ser imposible una negociación bilateral. El Perú no tiene por qué esperar.

¿El Ejecutivo hizo bien en presentar el proyecto de creación del distrito La Yarada?Es una cuestión de derecho interno que es opinable, pero lo que no es opinable es la característica de la frontera peruano-chilena establecida por la Comisión Mixta. Acá lo importante es darse cuenta de que la demarcación, la ejecución del Tratado de 1929 es vulnerada y que eso tiene que resolverse con diligencia, tal vez sin prisa, pero también sin pausa y que no es un asunto que tenga que ver con un pequeño arenal en la costa del Pacífico (el triángulo terrestre), es un asunto que tiene que ver con la totalidad de la frontera peruano-chilena, porque lo que se pone en duda es si esa demarcación fue completada hasta la orilla del mar o la Comisión Mixta de 1930 dejó sin demarcar entre el Hito 1 y el mar, cosa que en 1930 hubiera sido absurda.

¿Al llevar este tema a La Haya no nos arriesgamos a que le den la razón a Chile?Siempre que se recurre a un arbitraje, y más aún a la Corte Internacional de Justicia, naturalmente hay un riesgo no hay nada que nos garantice el 100%; pero la otra fórmula es simplemente quedarse donde estamos.

¿La Corte le daría la razón al Perú amparándose en el Tratado de 1929?En principio sí, pero naturalmente, como hemos visto en todos los casos, la Corte de La Haya no es absolutamente ortodoxa.

Las relaciones diplomáticas están tensas, ¿considera que esto puede escalar a un nivel militar?…Ninguno de los dos países está dispuesto a que esto escale, pero ambos están decididos a defender su punto de vista. No veo peligro de escalada. Un punto más, la frontera es una unidad y si yo vulnero una parte, vulnero la frontera, y se arma una situación como la que tuvimos en los 152 kilómetros sin demarcar con Ecuador.

AUTOFICHA

■ "Soy consultor experto en Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales. He sido miembro del Congreso Constituyente Democrático de 1993, canciller (1995-1997), embajador del Perú ante la ONU (1999-2000) y vicepresidente de la República (2000-2001)".

■ "Discrepo con lo dicho por el presidente de Bolivia, Evo Morales –quien afirmó que Chile intenta intimidar a Perú y Bolivia con el ejercicio militar que realizará en la frontera–. Ellos regularmente realizan este tipo de acciones".

■ "También estoy en contra de una presencia militar en el llamado triángulo terrestre, pues esos planteamientos son demagógicos. Como existe una divergencia, es peligroso y nadie quiere dar lugar a un incidente que puede tener consecuencias lamentables".

Por: Carmen Mendoza (cmendoza@peru21.com)