[Opinión] Richard Arce: ¿Alianza para el progreso o para la sinvergüencería?
[Opinión] Richard Arce: ¿Alianza para el progreso o para la sinvergüencería?

La propalación de unos nuevos audios de la vergüenza desnuda a la clase política en sus miserias y mezquindades; ahora es Alianza para el Progreso -APP- traficando leyes desde el Parlamento, con la anuencia de la propia presidenta Lady Camones.

Esto no es novedad. APP ha mostrado en su trayectoria que son unos mercaderes y oportunistas políticos. Es evidente que los Acuña constituyeron el partido político para blindar sus negocios en la educación superior.

Además, se dieron cuenta de que también sirve de plataforma política para que la familia sea elegida en cada elección, han tenido a la esposa, hijos, hermanos y cuanto Acuña exista para que sean elegidos congresistas, sin importarles sus antecedentes y el deplorable desempeño parlamentario.

Por eso no es ninguna novedad que ahora hayan sido evidenciados traficando favores políticos para priorizar proyectos de ley, que, además, le favorecen a Acuña en la elección regional. Es tan burdo el accionar que, sin ningún tapujo, obliga a su bancada para que direccione un proyecto de ley para crear un distrito en Trujillo.

Aquí tiene que actuar de oficio el propio JNE y retirar del proceso electoral a César Acuña porque es una prebenda y utilización del aparato estatal para rédito político. Se tiene que interponer una acusación constitucional contra Camones para levantarle la inmunidad y, sobre todo, tiene que ser removida de su cargo de presidenta del Parlamento.

Pero ojo, que se censure a toda la Mesa Directiva para evitar favorecer a otras bancadas porque este escándalo es un “salvavidas” para Pedro Castillo en un momento crítico de su gobierno, y le ayuda a continuar con la narrativa de victimización y arremeter contra la oposición y la intención de su vacancia.

Ya el Congreso ha tocado fondo y lo acontecido es un tremendo despropósito de Camones y APP para agudizar la crisis política y mostrarnos que no les importa nada el país; tienen que irse, no hay de otra.