(Anthony Niño de Guzmán)
(Anthony Niño de Guzmán)

tiene casi 100 días en el y señala que una de las barreras que encontró al ingresar a esta cartera fue que los programas no cuenten con la evaluación de su impacto.

¿Cómo le entregó la cartera el gobierno anterior?Lo bueno es que hemos visto que hay programas sociales que ya están implementados, como Qali Warma, Pensión 65, Juntos, Cuna Más en sus dos modalidades, y Haku Wiñay (Chacra Emprendedora). Lo que sí hubiéramos esperado recibir es la evaluación del impacto comparado con el diseño original que se había desarrollado.

¿En ninguno de los casos tienen esa evaluación?Cuando llegamos, el único programa que tenía la información del impacto es el de Haku Wiñay, y era positivo. Eso nos permitió sustentar, de acuerdo a la Ley de Presupuesto, para qué requeríamos más recursos. De los demás no hemos encontrado evaluaciones, así que los hemos ido recibiendo en el camino. En setiembre nos entregaron la evaluación de una de las modalidades de Cuna Más, que es la de Servicio de Acompañamiento de Familia.

¿Cómo han hecho para sustentar el presupuesto?El problema que tenemos es ese justamente. Cuando tú vas a pedir presupuesto al MEF (Ministerio de Economía y Finanzas), obviamente lo que te van a decir es que les sustentes para qué quieres el recurso. Si el programa es positivo o no. Recién nos han entregado el de Pensión 65 y se dice que es una transferencia monetaria y, por tanto, sí tiene impacto positivo, porque la gente puede comprar y mejorar su canasta monetaria. Sin embargo, se ha perdido oportunidad en el tema de salud, no ha tenido un impacto positivo en ese aspecto y debería haberlo tenido. Los demás programas no tienen la evaluación.

¿En el caso de Juntos ocurrió lo mismo?En Juntos hemos pedido una evaluación de impacto, pero hay que construir una línea de base, porque es un programa que tenía como finalidad que no se transmitiera la pobreza a la siguiente generación, y porque es del 2005. Cuando llegamos, preguntamos qué pasó con la primera generación que llegó a Juntos, para saber si los hijos ya no son pobres, pero no tenemos esa información. Con Qali Warma también tenemos que hacer esa línea de base.

¿Los programas no han llegado a quienes los requieren?Se han perdido muchas oportunidades con los programas sociales. ¿Qué pasó si ya la tenías identificada (a la población beneficiaria)? Algo fundamental es que la anemia deje de ser un tema de salud pública, porque hemos perdido varios espacios ahí. Pensamos que ningún niño que está en un programa social debería tener anemia; lo que debería es estar libre de esto, porque es una población que tienes controlada como institución. Actualmente la anemia afecta a 43.5%; es decir, de cada 10 niños 4 tienen esta enfermedad, y si nos vamos a la Amazonía, de cada 10 casi 6.

¿Han encontrado filtraciones en los programas?Sí, y se estima que llegan entre un 10% y 15% de los beneficiarios. Por eso, se ha comenzado a hacer un trabajo de intercambio de base de datos. Nosotros manejamos el Sistema de Focalización de Hogares, mediante el cual nos dimos cuenta de esas filtraciones y por eso en estos días va a aparecer un dispositivo con las medidas para corregir esa situación. Porque sí queremos que llegue a quienes debe llegar.

¿No ha habido un buen filtro?Lo que debemos entender es que la información que recibe el Sistema de Focalización viene de parte de los municipios, pero eso no quiere decir que se recibe y a ciegas acepta los datos que ellos nos brindan, ya que se sale a campo y se corroboran los datos que nos dan. Lo que ha sucedido es que no ha habido una verificación exhaustiva y por eso es tan importante el intercambio de información y base de datos.

¿Cuándo se estarían retirando a esos filtrados?El Sistema de Focalización es quien brinda esos datos, así como lo hizo con el SIS, a quien le informó que son 150 mil que deben salir de padrón. Cuando se implemente las medidas e identifiquemos, lo diremos.

¿En qué zonas del país se requiere que llegue más el Estado con los programas?Si me preguntan dónde poner el foco, y se está haciendo, es en la Amazonía, porque creemos, y tenemos evidencia, de que nos falta mucho por recorrer ahí. Creo que hemos esperado que el ciudadano se acerque al Estado y hoy por hoy el cambio es que el Estado se acerque a la gente. Otra zona donde hace falta poner énfasis es en el Vraem.

¿Necesitamos más programas sociales?El programa social es una inversión y creo que ha habido una confusión con lo que se necesita para aliviar la pobreza, que es crecimiento económico. Los programas sociales son fundamentales para reducir las desigualdades y para aliviar a las personas en situación de vulnerabilidad. Ahora nosotros estamos trabajando en 'Escalera del bienestar', que tiene como finalidad atender a las poblaciones urbanas, ya que hemos identificado que la pobreza urbana afecta a 3.8 millones de personas, mientras que la rural a 3.5 millones. El próximo año lo estaríamos presentando.

Autoficha:

  • "Estudié Derecho en la Pontificia Universidad Católica del Perú y cuento con más de 20 años de experiencia en el sector público y privado. Asimismo, me he desempeñado como profesora en diferentes universidades del país, en donde he dictado cursos y maestrías".
  • "También he sido viceministra de Comunicaciones y secretaria general del Ministerio de Economía y Finanzas. Tuve la oportunidad de asesorar y de ser miembro de la Secretaría Técnica de Modernización del Estado de la PCM".
  • "Otro de los cargos que ocupé en el sector público es el de directora de Proinversión. Además, me he desempeñado como directora de Asuntos Regulatorios, Comunicaciones y Relaciones Institucionales. He sido conductora de diversos programas televisivos de entrevista".