AUSTERIDAD. Cabanillas redujo los ingresos de los legisladores. (Difusión)
AUSTERIDAD. Cabanillas redujo los ingresos de los legisladores. (Difusión)

La labor parlamentaria en el Perú es generalmente mal vista por la opinión pública y los cuestionamientos, cada cierto tiempo, se concentran en las remuneraciones que se les paga a los 'padres de la patria'.

Cuando el entonces presidente Alejandro Toledo decidió fijarse un sueldo de 18 mil dólares, los parlamentarios no quisieron quedarse atrás y se fijaron ingresos de US$10 mil dólares, aproximadamente. Con los descuentos de ley quedaban S/.10,500 de sueldo y percibían además S/. 15,000 por concepto de gastos operativos.

De este último monto, solo rendían cuenta por el 30%, y para el restante 70%, bastaba una declaración jurada.

En agosto de 2006, la gestión de Mercedes Cabanillas dispuso una política de austeridad y redujo los gastos de representación de S/.15,000 a la mitad, pero fijando que se sustentara con facturas el 90%, dejando el 10% para una declaración jurada.

Al año siguiente, con Luis Gonzales Posada se volvió a la fórmula anterior de sustentar solo el 30% y presentar una declaración jurada por el restante 70%.

Sin embargo, a raíz del escándalo del 'Comepollo', la gestión de Velásquez Quesquén decidió eliminar la figura de los gastos operativos y se incorpora S/.7,500 como asignación a la función congresal. El monto no está sujeto a rendición de cuentas.