IRRECONOCIBLES. Varias víctimas no han sido identificadas porque sus cadáveres están calcinados.(Reuters)
IRRECONOCIBLES. Varias víctimas no han sido identificadas porque sus cadáveres están calcinados.(Reuters)

ARGEL (Reuters) – Al menos 37 trabajadores extranjeros y un argelino murieron en el complejo gasífero de In Amenas ubicado en el desierto y cinco continúan desaparecidos tras el ataque lanzado por milicianos islamistas, informó el primer ministro de Argelia, que adjudicó el liderazgo del asalto a un hombre canadiense.

El primer ministro Abdelmalek Sellal dijo que 29 milicianos islamistas murieron y tres fueron capturados con vida cuando las fuerzas argelinas recuperaron la instalación el sábado, poniendo fin a la peor crisis internacional de rehenes en décadas.

Entre los rehenes muertos cuya nacionalidad fue confirmada se encontraban tres estadounidenses, siete japoneses, seis filipinos, tres británicos y dos canadienses.

La mayoría de los hombres que llevaron adelante la toma de rehenes, que duró cuatro días, eran originarios de varios estados del norte y el oeste de África.

Según testimonios de los sobrevivientes, varios rehenes recibieron un disparo en la cabeza, otros fueron amordazados con explosivos y fueron quemados, por eso sus cadáveres están irreconocibles.

EN NOMBRE DE AL QAEDAEl veterano combatiente islamista Mokhtar Belmokhtar se adjudicó la responsabilidad por el ataque perpetrado en nombre de Al Qaeda, y una fuente oficial argelina dijo que entre los atacantes había canadienses.

Belmokhtar –un miliciano tuerto que peleó en Afganistán y en la guerra civil de Argelia de la década de los 90, cuando el Gobierno secular se enfrentó a radicales islamistas– señaló que el ataque a la planta de gas es en venganza por la intervención de Francia en Mali, que busca derrocar a rebeldes extremistas que dominan el norte del país.

SABÍA QUE

- Los terroristas estaban listos para hacer explotar el complejo gasífero y por ello las fuerzas argelinas asaltaron el lugar.

- El grupo armado llegó en nueve vehículos Toyota con patente libia y pintadas con los colores de Sonatrach, la compañía argelina de petróleo y gas.

- El ataque es un duro golpe a la seguridad de la industria energética argelina, vital para el desarrollo del país.