Redacción PERÚ21

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En Silicon Valley nunca es demasiado pronto para ser empresario. Así lo demuestra Shubham Banerjee, quien con apenas 13 años de edad inició una compañía para desarrollar máquinas de bajo costo para la impresión en sistema braille. Incluso, Corp. ya invirtió en su incipiente empresa, Braigo Labs.

Shubham construyó una impresora de Braille con un juego robótico de Lego como proyecto para una feria escolar de ciencia el año pasado. Lo hizo después de preguntar a sus padres cómo leen los ciegos. "Búscalo en Google", le respondieron.

El alumno de octavo grado investigó en Internet y se alarmó cuando supo que las impresoras de Braille costaban por lo menos US$2,000, un costo excesivo para muchos no videntes, en especial en los países en desarrollo.

"Supuse que el precio no debía ser ese. Sé que habría un modo más sencillo de hacerlo", afirmó , quien demostró cómo funciona su impresora en la mesa de la cocina donde pasó muchas noches construyéndolo con un juego Lego Mindstorms EV3.

El jovencito desea comercializar una impresora Braille que cueste unos US$350 y sea liviana comparada con los modelos actuales que pueden pesar más de 9 kilogramos. La máquina se usaría para imprimir material de lectura Braille en papel, utilizando puntos en relieve en vez de tinta, desde una computadora personal o artefacto electrónico.

Después que la impresora Braigo —nombre que combina Braille y Lego— ganó numerosos premios y un apoyo entusiasta de la comunidad de personas de visión disminuida, el muchacho lanzó su empresa con una inversión inicial de su padre por US$35,000.

"Nosotros como padres empezamos a involucrarnos más, considerando que él está logrando algo y que este proceso debe continuar", afirmó su padre Niloy Banerjee, un ingeniero que trabaja para Intel.

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