Langlois calificó su propio secuestro como una  “farsa de mal gusto”. (AP)
Langlois calificó su propio secuestro como una “farsa de mal gusto”. (AP)

No todo es felicidad tras del periodista francés por parte de las (FARC), luego de 33 días de cautiverio.

Mientras que el Gobierno colombiano ofreció un oficial sobre el tema a través de un lacónico tweet, el expresidente aprovechó para poner en entredicho la reputación de Langlois y su vinculación con la guerrilla colombiana.

"Celebramos la liberación del periodista francés que nunca debió ser secuestrado", puso a través de su el presidente de Colombia, , tras la liberación del reportero.

fue más allá y dijo: "Langlois, una cosa es la curiosidad del periodista y otra la identificación con el terrorismo" y "Langlois, ¿qué hacía en Colombia, qué relación tenía con las FARC? Algunos conocimos que usted sabe engañar".

Uribe, quien también denunció que Langlois "promociona" al grupo terrorista colombiano, fue acusado por el periodista de tener intereses en el sector aurífero en el documental "Por todo el oro de Colombia", que denuncia que la administración del expresidente ocultó a los trabajadores que la mina El Silencio les pertenecía.

UNA FARSA DE MAL GUSTOAl conocerse las intervenciones virtuales de Uribe, la organización condenó las frases del exmandatario, a las que calificó como "la injuria más ignominiosa". "Desgraciadamente, este periodista no es la primera víctima" de Uribe que "algún día tendrá que responder de sus actos", añadió el comunicado de la organización.

Un día después después de su liberación, Langlois manifestó que no tuvo miedo durante su secuestro, puesto que "las FARC no están en contra de los periodistas, especialmente cuando son extranjeros, independientes, y han tratado el conflicto en muchos reportajes con objetividad". Sin embargo, aseguró que su secuestro se complicó por la politización y que fue "una farsa de mal gusto".