Al menos 16 palestinos perdieron la vida al ser alcanzados por fuego israelí y 1400 resultaron heridos, según informaron autoridades palestinas. Sucedió este viernes cuando miles de palestinos se reunieron a lo largo de la frontera entre la e por la 'Marcha del Retorno'

Se trata de una protesta —convocada por varias organizaciones civiles y políticas — que reclama el derecho al retorno de los refugiados palestinos a lo que hoy es el Estado de Israel. La movilización se prolongaría durante casi siete semanas, hasta el 15 de mayo.

Entre los 1400 heridos, 758 de ellos fueron por disparos y el resto por balas de goma o inhalación de gases lacrimógenos, reporta el ministerio de Salud de Gaza.

El corresponsal de la BBC, Rushdi Abu Alouf, señala que es la jornada más mortífera desde el conflicto que enfrentó a ambos bandos en el verano de 2014.

Algunos centenares de manifestantes retornaron el sábado por la tarde a zonas cercanas a la frontera con Israel, para proseguir su movimiento de protesta, recoge AFP.

En varias ciudades de la Franja de Gaza, grupos de palestinos acompañaron los féretros de las víctimas del viernes, portando banderas palestinas, mientras algunos gritaban eslóganes pidiendo "venganza".

Israel se defiende

Los militares israelíes alegaron que dispararon solamente cuando fue necesario, mientras "los alborotadores hacían rodar neumáticos en llamas y arrojaban bombas incendiarias y piedras a la valla de seguridad y a las tropas  israelíes", según indicó un portavoz militar, que estimó que hubo el viernes unos 30.000 manifestantes.

También se indica que hubo intentos de dañar la valla y de infiltrarse en territorio israelí. Los palestinos acusan a Israel de hacer un uso "desproporcionado de la fuerza".

El secretario general de la , Antonio Guterres, pidió una "investigación independiente y transparente" sobre los cruentos enfrentamientos. 

El presidente palestino Mahmud Abas declaró el sábado día de luto nacional y en un discurso responsabilizó íntegramente a Israel de las muertes producidas.

El Estado de Israel celebrará en mayo sus 70 años de existencia mientras los palestinos siguen esperando la creación de su propio Estado, que hoy parece más lejos que nunca.