John  Boehner a su llegada al Capitolio. (AP)
John Boehner a su llegada al Capitolio. (AP)

Cuando el cierre de la Administración Federal de Estados Unidos entró hoy en su quinto día y las posiciones los congresistas son más enconadas, la Cámara de Representantes se puso de acuerdo en un punto: por 470 votos a favor y ninguno en contra, aprobó una ley que garantizará que los 800,000 empleados obligados a dejar sus puestos de trabajo recibirán su cheque.

El Senado, donde los demócratas ejercen la mayoría, votará más tarde sobre la medida que, si es respaldada, deberá luego ser promulgada por el presidente Barack Obama.

De esta forma, aunque la paralización de la Administración se prolongue y los republicanos argumenten que buscan imponer al gobierno una reducción de gastos, los empleados que no trabajen tienen garantizado que cobrarán igual sus sueldos.