Su nombre oficial es "El Arco del Oriente", pero lejos de la rimbombante intención de sus diseñadores, medios oficiales y miles de internautas chinos consideran al nuevo rascacielos de más de 300 metros de la ciudad de Suzhou (este de ), un extraño homenaje a un par de calzoncillos largos de hombre.

"Las empresas de calzoncillos deberían cobrar a los arquitectos el diseño del edificio", instaba un usuario en , el Twitter chino, mientras que otro llegaba a la conclusión de que el arte proviene de la vida misma: "¡Son los calzoncillos de nuestro otoño! Nos recuerda lo que está por venir".

El ingenio y tiempo libre de los internautas también se ha demostrado con el uso del photoshop, mediante fotografías retocadas del famoso edificio, en las que se puede ver a hombres que han recortado la mitad de su cuerpo para poner en su lugar el rascacielos.

Los medios también se han sumado al cargamontón contra la construcción, comparándolo, esta vez, con otro tipo de prenda: "¿Es un arco o solo un par de pantalones?", publica el Shanghai Daily, o "Nueva torre de marca pantalones", anunció el oficialista "China Daily".

Hasta la agencia oficial Xinhua consideró importante sacar un artículo al respecto sobre la edificación, que pretende ser un lujoso centro comercial y de negocios, haciendo la precisión de que el extravagante diseño proviene de un estudio británico y no chino.

Muchos ciudadanos, no obstante, ya han encontrado la "real" utilidad del rascacielos: el emblemático edificio de la televisión pública de , la CCTV, apodado comúnmente "los calzones gigantes", ya no se sentirá solo en China.