Coreanos demandan en carteles que el complejo vuelva a funcionar para trabajar. (AFP)
Coreanos demandan en carteles que el complejo vuelva a funcionar para trabajar. (AFP)

y iniciaron hoy el que podría ser su último encuentro para intentar reabrir el polígono industrial de Kaesong, una reunión en la que Seúl exigirá compromisos firmes a Pyongyang, aseguraron funcionarios surcoreanos a la agencia Yonhap.

Este es el sétimo encuentro —tras celebradas en julio— para negociar la reapertura del complejo conjunto, después de que Pyongyang decidiera cerrarlo en abril.

Las anteriores reuniones fracasaron después de que Corea del Norte solicitara normalizar sin condiciones la situación del polígono, único proyecto vigente entre las dos Coreas, y Seúl exigiera una salvaguarda al Norte para evitar que lo pueda cerrar unilateralmente.

Por ello, cuando Corea del Sur ofreció al régimen norcoreano celebrar el encuentro de hoy, amenazó con que esta será la "última oportunidad" para alcanzar un acuerdo.

La delegación del Sur no aceptará "promesas vagas" de su vecino y subrayará la necesidad de que Pyongyang ofrezca garantías si quiere que el complejo vuelva a operar, aseguraron funcionarios del Ministerio surcoreano de Unificación a Yonhap, a los pocos minutos de arrancar la negociación, que promete ser trabajosa y durar varias horas.

Kaesong, donde unos 54,000 trabajadores norcoreanos fabricaban productos para 123 empresas del Sur, cerró el 8 de abril, tras ocho años funcionando de manera casi ininterrumpida, después de que como parte de una intensa campaña de hostilidades contra Seúl y Washington.