El mandatario ya ha expresado su apoyo por un proyecto legislativo republicano que propone reducir a la mitad el número de inmigrantes que consiguen la residencia permanente. (Getty)
El mandatario ya ha expresado su apoyo por un proyecto legislativo republicano que propone reducir a la mitad el número de inmigrantes que consiguen la residencia permanente. (Getty)

El gobierno de ha manifestado su deseo de negociar el futuro de los 'dreamers'. El boleto de canje es, lógicamente, el muro de México. Ante la rotunda negativa de los demócratas, los 800.000 inmigrantes beneficiarios del programa de soñadores, pueden quedarse en situación de incertidumbre durante seis meses más. 

La Casa Blanca ha puesto precio al futuro de los 'dreamers'. Tras liquidar el programa que permite permanecer legalmente en Estados Unidos a los sin papeles que llegaron al país siendo menores, ahora apoya su regularización en el Congreso a cambio de que se aprueben fondos para la construcción del muro con México. 

Con Trump, la distancia entre demócratas y republicanos se ha acentuado, y es que en las mismas filas conservadoras se enfrentan entre sí, dividido entre una minoría de legisladores moderados, favorables a una solución similar al "Dream Act", y una mayoría más conservadora y opuesta a regularizar la situación de cualquier inmigrantes indocumentado.

Ayer, mientras los republicanos debatían el futuro de los 'dreamers', la Casa Blanca sugería una legislación global que endurezca la política migratoria en la que se salve a los nuevos desamparados, pero se apoye también el nuevo muro para proteger la frontera sur. Su secretaria de prensa, Sarah Huckabee, plasmaba la propuesta presidencial de la siguiente forma: "No podemos resolver sólo una pieza. Debemos hacer una reforma global sobre inmigración".

"Los dreamers no son moneda de cambio para un muro fronterizo ni  una inhumana fuerza de deportación. Punto", fue la contundente respuesta de Chuck Schumer, líder demócrata del Senado.

 Thomas Davis, veterano ex congresista republicano, interpretaba a Trump de la siguiente forma: "Okey, les daré su DACA. Pero yo necesito mi muro".