Pese al acercamiento a Estados Unidos en la disputa por su controvertido programa nuclear, volvió hoy a emplear un tono duro contra su vecino surcoreano, al que amenazó con una "guerra santa" por "difamar" a los líderes norcoreanos.

El comando militar supremo del Estado norcoreano acusó hoy a soldados surcoreanos de insultar a la cúpula de Pyongyang con lemas visibles en los cuarteles militares y amenazó con "una guerra santa para exterminar al grupo de traidores", afirma un artículo publicado en medios norcoreanos.

Con la expresión "tropa de traidores", Pyongyang suele referirse al gobierno surcoreano.

Medios surcoreanos informaron que soldados en la ciudad costera de Inchon colgaron dos fotos del líder norcoreano fallecido y de su hijo y sucesor en la pared de un edificio y escribieron sobre ellas: "Déjennos matar a Kim Jong-un".

El fin de semana pasado, Corea del Norte amenazó también con una "guerra santa", con motivo del inicio de las maniobras anuales a dos bandas estadounidense y surcoreanas.

Las concesiones de Pyongyang en la disputa nuclear habían desatado la esperanza de una reanudación de las conversaciones a seis bandas sobre el fin del contencioso atómico y de una relajación de la situación en la región.

Corea del Norte días después de negociaciones bilaterales con Estados Unidos, a cambio de ayuda para alimentar a su población.