(Reuters)
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, procesado por en la masacre que sacudió Noruega en julio del año pasado, señaló durante la audiencia de hoy que planeaba atacar más objetivos: eliminar al todo el Gobierno, a la ex primera ministra Gro Harlem y a todos los jóvenes laboristas del campamento.

"El propósito del ataque en el complejo gubernamental era matar a todo el Gobierno noruego, incluido la primera ministra", señaló Breivik.

El extremista noruego explicó a los fiscales que al encender la radio de su automóbil minutos después del primer atentado, averiguó que el complejo no se había derrumbado por la explosión y que por aquel momento solo había un muerto, al final fueron ocho, por lo que consideró la operación un "fracaso".

Además, sostuvo que el objetivo era usar el rifle como detonador y el agua como arma de destrucción masiva, ya que el objetivo era "matar a todos". "Es difícil nadar cuando se tiene miedo a morir", sostuvo.

Breivik planeaba ejecutar también a la ex primera ministra laborista Gro Harlem Brundtland. El asesino indicó que pretendía degollarla mientras leía un libro y todo era grabado, para luego colgar el video en Internet. El macabro plan no pudo concretarse, debido a que no consiguió comprarse un y porque llegó más tarde de lo planeado.

Asimismo, confirmó que su plan inicial era colocar tres coches bomba, uno en el complejo gubernamental, otro en la sede del Partido Laborista y, el último, en el Parlamento o el Palacio Real.